martes, 11 de marzo de 2008

Trascendencia cerebral

Durante las últimas dos semanas a mi cerebro no le ha sido suficiente fastidiarme a través de pensamientos amargos que lo único que hacen es darle al vacío una razón para manifestarse sino que ahora este muchacho, que se supone administra al resto de mi cuerpo, ha decidido que su papel como hogar de mis múltiples "yo" le queda chico y su forma de protestar es provocandome dolores de cabeza que duran casi veinticuatro horas. Si a mi estado anímico regular, pesimismo depresivo, le sumamos una molestia física obtenemos un estado donde lo único que deseo es transmitir mi molestia al primer individuo que se ponga en mi camino lo cual no es nada saludable cuando por tu trabajo tienes que tratar con mucha más gente de la que quisieras. Aún no logro descubrir las razones que pueda tener mi cerebro para molestarme más de lo normal. Tengo varias teorías, cada una más estúpida que la anterior, desde "seguramente te vas a enfermar" hasta "debe ser el tumor que te hace ser una persona infeliz" pasando por "otro desbalance químico en tu cerebro" pero ninguna de ellas me satisface completamente. Siempre he creido que algo esta mal en mi cabeza, que no puede ser normal que piense tantas cosas depresivas y no pueda pensar algo que me ayude a salir de ese agujero. Dicen que la felicidad se encuentra dentro de cada persona, si es que tal cosa existe, pero ¿qué se hace cuando en el interior sólo se encuentran más razones para quedarse en cama hasta que llegue el final?

Por el momento la única salida definitiva es volarme la cabeza pero mi intención es soportar unos cuantos años más esperando que la vida mejore en un futuro no tan lejano por lo que tendré que negociar con mi cerebro para llegar a un acuerdo donde me deje de fastidiar físicamente y sus demandas sean cumplidas, no puedo dejar a mis "yo" sin un hogar donde discutir por quién de todos será el que tome las malas decisiones del día.

3 comentarios:

Violet Veela dijo...

Si Dios existe suele tener a su gente favorita a quien molestar, a parte de eso nos manda las migrañas para recordarnos fisicamente lo terrible que es nuestra vida.
Dios, si escuchas, haz de saber que no necesitamos más dolores para saber que estamos bastante jodidos, diviertete con alguien más.
Intenta la automedicación incesante. La felicidad viene en frascos de Tylenol gracias a la modernidad. El prozac aún no lo venden en los supermercados, cuando lo hagan será una sensación.

Janus dijo...

Dios es como un niño con una granja de hormigas, por mucho que las quiera la tentación de hacerles algo es demasiado grande para resistirse y la única forma de vencer una tentación es cayendo en ella. Por eso existen tragedias como incendios, terremotos y tsunamis. Dios hace su propia televisión y nosotros somos su actores... por eso yo no rezo porque me ayude durante el día sino porque no me voltee a ver.

hat suck dijo...

hey man la mente es muy poderosa, y creo que teien un problema de actitud , men disfruta el viaje no importando el destino.