Llámala, de Alberto MonttEl viernes las cosas no fueron como las planee, al menos no todas. Por cuestiones de timming y de compañía me fue imposible llamar a M2 durante el día ya que siempre me ví acompañado por alguien y cuando pude llamarla ya era tarde y me encontraba en un estado inconveniente; aunque siendo honestos tampoco me presioné mucho por hacerlo, aún me quedaba un día para cumplir con el objetivo dentro del plazo. La fiesta fue lo que esperaba, una peda relajada llena de gente riéndome con mis amigos. Por primera vez en mucho tiempo decidí mezclar grupos de amigos invitando a mi único amigo del trabajo y a F. ¿Se acuerdan de F.? Pues si, ella sigue por ahí y después de conocerla mis amigos me dicen que debería aplicarme con ella a pesar de que sólo me quiera como amigo/paño de lágrimas. Tal vez deba ser más descarado con mis intenciones ya que no entiende indirectas, o se hace la que la virgen le habla. La noche terminó bien, salí casi a las 7 de la mañana, llegue a casa pasadas las 8.
Desperté a medio día para conectarme, maldito vicio, sólo faltaba hacer la llamada. Como siempre dejé todo al final, hasta ensayé escenarios de lo que podría suceder. Bien lo dijo DDC cuando me advirtió que cuando planeas las cosas nunca salen, hasta parece que ya sabía que todo se saldría del guión. M2 se conectó antes de que pudiera levantar el celular y buscar su número. Me felicitó con un día de retraso y la plática comenzó. Había que aprovechar el momento por lo que le dije que me había estado acordando de ella "ultimamente", ¿a quién le importa si por últimamente me refería al último año y medio desde que cortamos? Contestó con lo que ahora me parece fingido interés y le pregunté cuales eran sus actividades para el día de hoy. Contestó con una vaguedad, evadiendo la posible invitación a algún lado y ofreciendo a avisarme si estaría disponible para salir por ese café que acababa de ofrecerle. El final estaba cantado, sólo faltaba la confirmación.
Las bases de este asunto estaban decididas desde la noche anterior: una respuesta positiva, sin importar el grado, mantendría las esperanzas mientras que una respuesta negativa singificaría el final de las mismas. Como ya se imaginarán, jamás se comunicó. Hasta un "hoy no voy a poder pero nos vemos otro día" pudo ser tomado como una respuesta positiva. Había llegado al punto de no necesitar ganar, con empatar me daba por servido. Pero como ya lo había dicho: le doy demasiada importancia a alguien a quien ya no le importo, que ya me olvidó y ha seguido con su vida; justo lo que tengo que hacer a partir de hoy.
He decidido superarla, más por las ilusiones rotas que yo mismo mantuve vivas que por querer continuar pero si sigo estancado en ella jamás podré avanzar. Necesito demostrarme que puedo seguir con mi vida, valorar lo que fue y permitir que lo bueno que venga, por mucho o poco que sea, tenga un lugar donde entrar.
Es así como a partir de hoy me despido de ella, quien en algún momento representó lo poco bueno que había en mi vida.
Desperté a medio día para conectarme, maldito vicio, sólo faltaba hacer la llamada. Como siempre dejé todo al final, hasta ensayé escenarios de lo que podría suceder. Bien lo dijo DDC cuando me advirtió que cuando planeas las cosas nunca salen, hasta parece que ya sabía que todo se saldría del guión. M2 se conectó antes de que pudiera levantar el celular y buscar su número. Me felicitó con un día de retraso y la plática comenzó. Había que aprovechar el momento por lo que le dije que me había estado acordando de ella "ultimamente", ¿a quién le importa si por últimamente me refería al último año y medio desde que cortamos? Contestó con lo que ahora me parece fingido interés y le pregunté cuales eran sus actividades para el día de hoy. Contestó con una vaguedad, evadiendo la posible invitación a algún lado y ofreciendo a avisarme si estaría disponible para salir por ese café que acababa de ofrecerle. El final estaba cantado, sólo faltaba la confirmación.
Las bases de este asunto estaban decididas desde la noche anterior: una respuesta positiva, sin importar el grado, mantendría las esperanzas mientras que una respuesta negativa singificaría el final de las mismas. Como ya se imaginarán, jamás se comunicó. Hasta un "hoy no voy a poder pero nos vemos otro día" pudo ser tomado como una respuesta positiva. Había llegado al punto de no necesitar ganar, con empatar me daba por servido. Pero como ya lo había dicho: le doy demasiada importancia a alguien a quien ya no le importo, que ya me olvidó y ha seguido con su vida; justo lo que tengo que hacer a partir de hoy.
He decidido superarla, más por las ilusiones rotas que yo mismo mantuve vivas que por querer continuar pero si sigo estancado en ella jamás podré avanzar. Necesito demostrarme que puedo seguir con mi vida, valorar lo que fue y permitir que lo bueno que venga, por mucho o poco que sea, tenga un lugar donde entrar.
Es así como a partir de hoy me despido de ella, quien en algún momento representó lo poco bueno que había en mi vida.
Y no es por eso
que haya dejado de quererte un solo día
estoy contigo aunque estés lejos de mi vida
por tu felicidad a costa de la mía
Pero si ahora tienes
tan sólo la mitad del gran amor
que aún te tengo
puedes jurar que al que te tiene lo bendigo
quiero que seas feliz
aunque no sea conmigo
que haya dejado de quererte un solo día
estoy contigo aunque estés lejos de mi vida
por tu felicidad a costa de la mía
Pero si ahora tienes
tan sólo la mitad del gran amor
que aún te tengo
puedes jurar que al que te tiene lo bendigo
quiero que seas feliz
aunque no sea conmigo

