domingo, 23 de marzo de 2008

El lado positivo de ser negativo

Hoy mientras leía la "biblia familiar", nombre con el que mi hermano se refiere al Selecciones del Reader's Digest, me encontré con un artículo que contenía 10 (sí, ¡diez!) consejos para tomar mejores decisiones. Cuando lo leí el título dije "Claro, ¡yo quiero tomar mejores decisiones!" así que me dispuse a leer el citado artículo. Al llegar al consejo número tres encontré algo más que un tip para mejorar mis criterios de decisión. Resulta que según investigadores estadounidenses, con muy poco que hacer, han observado que "las personas tristes se tomaban tiempo para analizar las opciones que tenían, y acababan por elegir las mejores"*. Así que si un día se encuentran tristes y quieren sacar provecho de ello sólo tienen que rentarse como consejeros matrimoniales, psicologos amateur o asesores patrimoniales y tendrán una forma efectiva de comercializar su tristeza. Pero los beneficios de ser un tipo triste no terminan ahí, este estado viene acompañado de más y mejores características ya que "muchos estudios indican que los individuos deprimidos tienen la visión más realista del mundo"*. Cómo si no fuera suficiente sentir que la vida no vale nada y que el futuro no tiene una razón esperanzadora para seguir abriendo los ojitos cada mañana, ahora resulta que la forma en que un depresivo ve el mundo es la forma más cercana a lo que la realidad es... aquí es cuando desearía haber nacido con la mitad de mi cerebro para poder ver la vida como resulta que no es. El gran cierre del consejo número tres de este interesantísimo artículo es la asignación de un nombre a esta forma de ver la vida: "realismo depresivo"*; pésima forma de consolar a quienes les acabas de decir "tenías razón, la vida es una mierda pero tu eres el único que la ve tal y como es". Tras todo esto recorde por qué no leo la biblia...



*Selecciones Reader's Digest. Marzo 2008. 10 formas de tomar mejores decisiones. Pag. 79

2 comentarios:

Violet Veela dijo...

JAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJA.
Chale, que algún especialista gringo nos de la razón para sentirnos miserables está bien triste. El artículo debería resaltar lo positivo que es ser feliz al momento de tomar una decisión. No, si eres un desencantado crónico (¡presente!) tienes mayores posibilidades de no regarla. Maldita sea, todos advierten que el mundo es una porquería. ¿Por qué nos aferramos?, si el pandita no aguanto mucho, creo que menos yo.
Voy a dormir pensando en las cosas que me hacen levantarme...no, tal vez no despierte.

Violet Veela dijo...

Creo, sinceramente, que tooodo el mundo debería leer tu blog. Nos ahorraríamos a tantos esperanzados con cara de bobos.