domingo, 16 de marzo de 2008

Sobre las relaciones

El viernes por la noche asistí al cumpleaños de un par de amigos. Uno de ellos era un amigo muy cercano en mi último año preparatoriano y él es el tema principal de este post. En la época citada este muchacho, al que denominare "X", andaba con la que desde mi punto de vista es la mujer ideal, o cuando menos es el modelo de mujer con la que me gustaría estar. Califico así a esta chica, de nombre clave "Y", porque algo que me agradaba de ella era que cuando estaba con X se la pasaban riendo, cuando convivía con nosotros entendía nuestro humor (el cual es bastante raro y difícil de entender muchas veces) y terminó por convertirse en una más de nosotros. Su relación era el ejemplo perfecto de lo que para mi es una relación saludable y envidiable. Desconozco la razón por la que terminaron un poco después de cumplir dos años de relación, lo que si sé es que ellos están hechos el uno para el otro. Volviendo a la noche del viernes, estos dos personajes se reencontraron ahí. Esto no quiere decir que no se hayan visto desde que cortaron o que no supieran nada del otro pero creo que es de las primeras veces que se encuentran sin que alguno de los dos lleve a su pareja del momento. Verlos juntos es algo que por alguna razón me da gusto; se ven felices y se la pasan tan bien juntos que me obligan a preguntarme por qué no siguen juntos.

Me causa un cierto grado de tristeza ver a dos personas que estimo separadas cuando claramente podrían estar mejor como pareja. Debo confesar que presenciar esto me provoco un ataque momentaneo de tristeza que ni los efectos del alcohol, al que solía llamar "felicidad embotellada", pudieron evitar. Creo que parte de los motivos de mi depresión momentanea fue mi mala costumbre de proyectarme en las cosas que veo. Honestamente envidio bastante la relación que llevan esos dos ya que hasta el momento no he estado con alguien con quien me entienda de esa forma. La otra parte creo que se debe a que este evento me hizo recordar que mi relación actual comienza a apestar, justo como el resto de mi vida, y parece que pronto volveré a la soledad (pero eso es material para otro post).

Todo esto me hizo notar que la gente gusta de sufrir cuando tiene en sus narices una opción más adecuada para estar bien. No entiendo por qué aferrarse a algo que no está bien. "Y" actualmente se encuentra en una relación no muy fructifera al grado de que ella está buscando como "igualar el marcador" con su novio en cuanto a infidelidades se refiere. "X" está aun peor, él admite desear algo estable pero se la pasa persiguiendo ninfómanas que no quieren nada serio. Desde mi lugar es fácil apreciar que si esos dos regresaran sus problemas se resuelven, una tiene a alguien que la quiere y que, creo, no la engañará y el otro consigue una relación estable con alguien a quien nunca ha dejado de querer.

Tras este análisis sobre las relaciones llegué a la conclusión de que todo sería más fácil si se implementará el sistema de relaciones que se plantea en "Un mundo feliz": nadie debería involucrarse sentimentalmente; de esta forma todo sería diversión y nada de sufrimiento. Se que al quitar los sentimientos de esta ecuación se estaría perdiendo gran parte del atractivo de involucrarse con alguien pero, si somos objetivos, qué más da si de todas formas vamos a preferir la opción que menos nos retribuya.

2 comentarios:

Violet Veela dijo...

Este post me llega demasiado. ¿Por dónde empezar?, la verdad es que en este momento de mi vida me niego a pensar en que las buenas relaciones se acaban. Jaja, graciosa cosa. ¿Por qué no siguen juntos?, tal vez no es el momento.
Mi novio (¡cómo me cuesta utilizar este término!, pero estoy harta de disfrazarlo con "un amigo") se niega a entablar relación alguna con sus ex. Ni llamadas, nada, nada, las borra de su vida. Eso me da muchísimo miedo, será como si nunca hubiera existido. Pero a la vez yo haría lo mismo. No sé que pensar.
Cuando se viven relaciones perfectas pensar en los finales es terrible. Saber que existen aún más. Ojalá pudiera dejar de pensar en el futuro, pero me es imposible.
Sí..la única solución que queda es no enamorarse. Relaciones casuales que cumplen una pulsión básica. Eso es lo mejor, pero enamorarse es tan adictivo como probar una droga que sabes que no te lleva a nada bueno.

Anónimo dijo...

Es triste q las relaciones en donde ves a la gente tan feliz, se tengan que acabar... pero tu como mi paño de lagrimas, sabes q aunq la pareja se vea tan felices juntos, hay detallitos..... problemitas... q hacen q veas q a lo mejor, esa persona con la q estás no es lo mejor por el momento. Lo triste esq hayan acabado con gente tan mal plan... más por Y, no creo que se merezca eso :(
Me dio mucha tristezaaaaa tu post!!!!