viernes, 23 de mayo de 2008

Sin terminar

Por alguna razón no puedo terminar nada de lo que empiezo. Tengo varias teorías sobre el por qué de mi incapacidad de llevar algún proyecto a buen término. Una de ellas es que soy un mediocre que a pesar de estar consciente de que no le gusta lo que es/tiene no hace nada por remediarlo. Otra tiene que ver con mi estado anímico, no estoy seguro pero a veces creo que estoy sumido en una depresión que me impide continuar con los proyectos que comienzo en alguno de esos escasos días donde ando lo suficientemente optimista como para pseudocomprometerme con un proyecto.

Esta situación me incomoda bastante ya que no he terminado ni la cosa más simple como lo es leer un libro, él cual tiene un mes o más en el buró con un separador ni siquiera a la mitad del mismo. Cuando se trata de eventos donde el único afectado soy yo dicha incomodidad es manejable, lo que últimamente me tiene más incómodo es el saber que mi falta de compromiso detiene en cierto modo a alguien que probablemente pueda salir del hoyo más fácilmente sin mi.

Honestamente no se que me pase y mucho menos tengo idea de como salir de esto... aunque, como ya mencioné arriba, no tengo muchas ganas de encontrarle una solución a mi pésima actitud hacia las actividades que deberían ser una prioridad. Ya me cansé de ver la vida pasar pero no me puedo levantar de donde estoy para empezar a caminar pero si no quiero desperdiciar mi juventud adulta como lo hice con mi adolescencia tengo que encontrar un remedio para esto lo antes posible.

Detesto estar tan consciente de mi persona...

1 comentario:

Violet Veela dijo...

Vivir atormentado de sentido, como dice Fito Páez. Qué puedo decir, soy igual. Digamos que el limbo de acción es muy atractivo.