martes, 12 de agosto de 2008

La vida es demasiado dura


Envidio tanto a la gente que se emborracha entre semana y que tiene el valor de llegar a trabajar en esas condiciones, justo como el señor que hace la limpieza en la oficina. Este señor, de más de setenta años, llegó los últimos dos días de la semana pasada a trabajar en estado de ebriedad y con el descaro de cargar con sus pedialite a la vista de todos, para colmo al no poder trapear ya que no tenía el equilibrio necesario para ello se fue a su casa antes de las once de la mañana. Platicando con una compañera molesta por esta situación ya que es ella quien tiene que reportar el incidente sólo atiné a decir:


"Compréndelo, la vida es demasiado dura para estar sobrio"


No me termino de explicar por que dice que tengo problemas.

4 comentarios:

Violet Veela dijo...

Pasarás a la historia con esa frase. No hagas caso, al final todos tenemos problemas; quien no seguro ese es su problema. En fin.

Pd. Pon tú también una caja para que pueda retroalimentar tus comentarios mala leche.

Sofía dijo...

No, ir a trabajar borracho no es cuestión de valor, sino de necesidad. Lástima que yo no puedo irme a las once, así que me ha sucedido que paso del regocijo de la borrachera a la agonía de la cruda frente a esta maldita computadora.

Borrachera, ñam.

Cabrón Insensible dijo...

jaja yo nunca he llegado borracho al trabajo, pero sí moderadamente pedo a la escuela.

Janus dijo...

Violet: Creo que pondré mi frase como lema del blog.

Sofía: Tienes toda la razón. Es una necesidad que si se ignora cuando se presenta puede traer consecuencias peores.

Cabrón: El que no haya llegado "moderadamente pedo" a la escuela que tire la primera piedra.