sábado, 21 de junio de 2008

Maldito Viernes

Vengo llegando de uno de los peores viernes que he tenido en años. Definitivamente Dios hoy estaba muy aburrido y el único idiota al que encontró fue a mí. No era suficiente con el stress que hoy me cargaba, tenían que sucederme cosas que me hicieran recordar este día por mucho tiempo. A continuación describo mi día:

Ayer me tocó entregar equipo en un hospital en Satélite, nada del otro mundo de no ser por el gran personal de distribución de la empresa, que es incapaz de hacer llegar una camioneta a tiempo a una entrega. La camioneta que llevaba mi equipo llego con más de hora y media de retraso y apenas en el tiempo límite para que la burocracia sateluca no me volviera a cancelar la recepción. Finalmente fue una entrega con final de fotografía pero conseguí mis firmas, hasta ahí el día parecía mejorar. Pero siempre hay un pero y Dios me tenía preparada una sorpresa. En total el equipo que estaba entregando superaba los tres millones de pesos, dentro de ese monto existían pequeñas piezas de gran peso: unos cilindros de 40 cm de alto, 10 de diámetro y casi 10 kilos de peso; a los cuales yo tenía que tomarles el número de serie y entregarlos. Tarea fácil para alguien con sentido común, pero justo en ese momento el mío no funcionó, deje dicho equipo sobre una pequeña barra de un metro de alto, me agaché a escribir los datos y de repente un ruido metálico bastante fuerte me hace voltear hacia el lugar donde había dejado el equipo… sí, se me acababan de caer el piso más de cien mil pesos terminando con una perilla destrozada y seguramente varias fracturas internas. Afortunadamente mi cabeza funciona de una manera extraña y, tras ponerme a temblar por unos 5 minutos, en lugar de echarme a llorar como cualquiera hubiera hecho me puse a reir de mi desgracia. La mujer que me acompañó a entregar dijo “que bien manejaste lo del vapo” lo que ella no sabe es que esa risa fue mi forma de llorar por dentro.

Después de un evento tan traumático lo que se necesita es alcohol para olvidar y como ya tenía una peda programada era inevitable asistir. La cita fue en un bar en la Roma, cerca de la oficina. Ahí sirven un delicioso cocktail que consiste en medio litro de vodka con sus respectivos jugos (no tengo ni idea de que eran) servido en un florero de porcelana y si vas durante la hora feliz sale casi regalado, mi veredicto: altamente recomendable (anexo vínculo a la página del bar al final). Como era muy temprano y aún teníamos cuerda, decidimos continuar la peda en casa de uno de mis amigos en Santa Fe, nada relevante sucedió ahí pero Dios haría de las suyas a mi regreso ya que se le hizo muy gracioso hacer que una patrulla me detuviera, me quitara mis papeles y me llevara al alcoholímetro (única cosa que lleva en su nombre la palabra alcohol y me hace enojar). Como era de esperarse, y por hacerme el macho y no soltar una mordida en lugar de dejarme llevar a dicho punto de revisión, no pasé la prueba (para quien se lo pregunte, mi resultado fue .26). Lo que “procedía” era llevarme a los separos y pasar de 20 a 36 horas entambado… eso o pagar la tarifa que el encargado de llevarme a los separos pusiera la cual ascendió a setecientos pesos (si, 700) tras una ardua negociación de mi parte (si, soy pésimo negociando, la tarifa original eran 1,000). Para colmo, al llegar a casa y querer escribir este post descubro que no tengo internet por lo que tendré que esperar para subirlo desde la oficina.

Y ese fue el viernes donde he tirado más dinero de la peor forma… y lo de tirado fue literal.

www.tiki.com.mx

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UPDATE

Yo pensé que difícilmente alguien tendría un viernes peor que el mío pero tras ver las noticias me di cuenta de que Dios anduvo desatado y no le bastó con atacar a la gente individualmente sino que también hizo de la suyas con grupos numerosos como el que se encontraba en un antro en la Gustavo A. Madero. Dios, nuevamente me has hecho ver que yo sólo soy un pasatiempo menor… no se si darte las gracias o mentarte la madre…

2 comentarios:

Violet Veela dijo...

Jajajajaja, me reí mucho con tu post y no sé bien porqué ya que habla de pura desgracia. Reirte fue lo mejor, ya que se hacía, sólo espero que no te lo cobren, en serio.
¡Alcoholímetro!, no puedo creerlo, eso si es mala suerte. A mi me pararon una vez y sólo fingí no estar ebria, quien sabe si se lo creyó, pero me dejó ir. Sí que eres malo negociando...para mayor referencia tus ex (bajo, lo sé).
Espero que algún día la vida mejore, pero no lo hará, aún así no hace daño desearlo.
SUERTE
Pd. El tiki bar es un asco, sólo un alcoholico com tú puede verlo bien.

Janus dijo...

Reise de las desgracias las hace menos desgraciadas supongo...
Lo de mis ex fue bajisimo pero me lo tengo bien merecido. Me urge un curso de negociación avanzada en situaciones de presión. Y no te quejes del sagrado Tiki Bar! La del problema eres tu que no sabe apreciar la buena relación precio-calidad-cantidad.