jueves, 5 de junio de 2008

Al final del día

Las últimas semanas me ha dado por no querer dormir por la noche. Al llegar esa hora en la que te sientes lo suficientemente cansado para acostarte y recuperar energía para el siguiente día simplemente me mantengo despierto aunque no tenga nada que hacer, mi excusa: no quiero que llegue otro día. De alguna forma he llegado a pensar que si no duermo no hay razón para que un nuevo día aparezca en mi camino, dentro de mi corre la idea "cuando uno duerme el día se acaba, si no duermo no tiene que haber otro día" pero para mi pesar al mundo le vale madres si duermo o no, él da otra vuelta sin fijarse en nada y yo amanezco más cansado por mi estupidez de no dormir y descansar lo necesario. Detesto levantarme pensando "me gustaría haber amanecido muerto" pero muchas mañanas esa frase describe perfectamente lo que siento.

Comienzo a sentirme cansado y nuevamente no quiero dormir. Esta vez dudo aguantar demasiado ya que el cansancio me gana pero no quita que me preocupe la idea de vivir otro día más sin una razón que me motive a vivirlo. Son estos días los que me hacen pensar en adelantar ese deadline que me he puesto para terminar con esto... pero esa esperanza de un futuro mejor me mantiene aquí... maldita naturaleza humana que me obliga a creer en algo que muy probablemente no pase.

1 comentario:

Violet Veela dijo...

Al final del día siempre nos queda algo de esperanza, pero tú te aferras a erradicarla tratando de no dormir, tratando de eliminarla. Deadline...no sé, parece algo trágico. Cómo dice Jon "somos absurdos"