martes, 18 de octubre de 2011

Reprobando

"¿Recuerdas cómo nos iba cuando no estudiábamos para examen de mate y decíamos 'Bueno, saqué 64. Estuvo bien para no haber estudiado.'? Pues así me fue. Casi lloro de la emoción de recordar lo que se siente reprobar pero después recordé que voy reprobando en la vida... y me puse a llorar de verdad."

- Janus relatando cómo le fue en el examen de conocimiento 
para competir por una vacante en la CNBV

9 comentarios:

Sr. Polinomio dijo...

Lo peor es que ya no puedes culpar a tu madre de eso...

la mis dijo...

ni cómo echarle la culpa a tu madre de eso...

Nena dijo...

Todavía taladra en mi mente la duda del examen que presenté para entrar al periódico hace 11 años..

¿cómo se escribe: vicisitudes?

Ele y Juan Pa
http://sailing-nena.blogspot.com/

Danny dijo...

A que fue culpa del examinador ¿verdad?

SpIcE dijo...

jajajaja a la CNBV???
es que a lo mejor te falto fumar de la verde para andar igual que ellos
=D

Janus dijo...

Sr. Polinomio: ¿Seguro de que no puedo?

La mis: Yo no estaría tan seguro.

Nena: Tan fácil que es buscarlo en internet o que word te corrija.

Danny: Nel, fue culpa del sujeto que diseñó el examen. ¿Quién carajos va a saber cuál es la forma en que una institución crediticia debe tratar los intereses ganados por los depósitos de los clientes según la CNBV sin haber abierto un libro? Para mi que hubo fraude en ese examen.

CNBV: Puede ser, de todas maneras yo ni fumo. Debí haberme presentado borracho.

SpIcE dijo...

mmmmmmmm
utilizarlos para los créditos otorgados y reportarlos como utilidad bruta en una cuenta contable?

jajajaja que contestaste?

Janus dijo...

Spice: Claro, tu lo sabes porque eres contadora. No todos conocemos la ciencia oscura de la contabilidad para saber eso.

Creo que contesté algo parecido pero que estaba mal, ja.

SpIcE dijo...

jajajajaja
nooooooooooooo Dios me libre!!
no soy contadora wacala (con todo respeto para los que si lo son jeje)
soy Ingeniera, pero trabajo en una institución financiera por lo que esas mariguanadas me las se nomás por necesidad...

ya no te debrayes...