sábado, 22 de enero de 2011

Desconsideración

Nada como que te despierten a las 8 a.m. de un sábado para actualizarte en lo que a problemas económico-familiares se refiere. Desde entonces no he podido dejar de pensar. ¿No podía esperar hasta después del desayuno? Al menos así el hambre no influiría en toda la basura que pienso.

2 comentarios:

PHERRO dijo...

Pues aplica la Política #2 y a disfrutar tus alimentos.
Cuando comes, el mundo y todos sus problemas deben valerte madres.
Cuídate Nuevo Janus, luego nos leemos.

M. dijo...

Bien bien. Me han dicho que los jueves y viernes afuera del ITAM se pone bien, hay chicas mayores de 18 (No debemos olvidar a Kalimba que murió por nuestros pecados) que han consumido alcohol en cantidades abundantes.

Por ahora no se me ocurre otra idea.