miércoles, 16 de julio de 2008

Tiempo pasado

Perdido por default

Cuando tenía 18, mi hermano estaba de intercambio y mis padres aún podían verse existió la posibilidad de conocer lo que era el sexo. A continuación relato los hechos.

Sabado por la mañana, mis padres se irán a una boda lejos por lo cual no volverán hasta el domingo por la tarde. Como buen adolescente calenturiento decido invitar a una ex-novia a pasar la noche en casa. Ella acepta con la condición de ayudarle a terminar uno de sus proyectos escolares.

Pasadas las siete de la noche, la susodicha arriba en el coche de su novio quien, por cierto, mostraba sus sospechas sobre el fin de esta visita. La mujer despide a su chofer, entra en la casa y se dispone a empezar su proyecto. Evidentemente no avanzamos nada, decidimos subir a ver televisión.

Tuvimos una plática hasta pasadas las diez, hora en la que decidimos pasar a mi recamara para hacer lo propio... que equivocado estaba. Nunca supuse que ella en verdad tenía intenciones de dormir ya que ni un beso me quiso dar. La razón: tenía novio. Por mi cabeza pasaron preguntas como "¿Qué hace en mi cama si tiene novio?" "¿Debería violarla?" "¿Debería correrla?". Mis valores entrarían en acción para arruinarme la noche. Terminaré diciendo: que difícil es dormir cuando uno está tan caliente.
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La Revancha

El verano de ese mismo año tendría una nueva oportunidad, esta vez llegaría más lejos pero el resultado fue el mismo. A continuación los hechos.

Martes por la tarde, mi celular recibe un mensaje de texto. La remitente era mi ex. Sus padres saldrían todo el día siguiente desde muy temprano y ella no tenía con quien pasar el día pues estaba en break con el galán. Su plan: terminar lo que nunca empezamos.

Miercoles a las diez. En lugar de ir con el amigo con quien había quedado, cambio de dirección con rumbo a la casa de la citada mujer. Esta vez su disposición sería mejor ya sin el estorbo de "ponerle el cuerno a su novio". Tras un par de horas donde hubo plática, besos y arrumacos pasamos a su habitación. Ahí los juegos continuaron y la ropa desapareció. Todo indicaba que por fin usaría esos preservativos guardados en mi cajón desde el último encuentro... nuevamente estaba equivocado.

Después de luchar con mi inexperiencia, los nervios y un condón que no quería bajar todo estaba listo para el encuentro pero cual sería mi sorpresa al ver que ella estaba más nerviosa que yo. No quiso que la viera por lo cual se escondió bajo las sabanas y me pidió que lo dejaramos para otro día puesto que no estaba segura. Por mi cabeza pasaron preguntas como "¿Para qué me invita si no está segura?" "¿No se supone que el primerizo soy yo?" "¿Debería negociar?" "¿Debería violarla?". Mis valores entran en escena para hacerme respetar su decisión. Terminaré diciendo: que difícil es salir de la casa de una niña derrotado y caliente.
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Marcador

Ella 2, Yo 0. Aún no se las perdono.

4 comentarios:

Violet Veela dijo...

En serio, no sé como tus post me hacen reir tanto. Hemos descubierto los motivos ocultos de todo violador: las niñas indecisas..jajaja. Seguiré riendo un buen rato.

Cabrón Insensible dijo...

jaja creo que a todos nos ha pasado eso, y no, no te culpes, a las mujeres les gusta hacerlo de vez en cuando...

LaReina dijo...

que manera de perder el tiempo (ellas)
No te des por vencido, siguelo intentando ;)

..Tânâthos Liëbë .. dijo...

no no no, muy mal, si ella ya sabia para que era el asunto y despues se raja, pero bueno ya existiran mas q tambien te dejen con la calentura, digo que te la quiten jaja