Buscando descubrir si la gente de internet existe o no, decidí aceptar la invitación de
Manuel y asistir a su casa para compartir el vino. Eso de conocer físicamente a alguien a quien sólo conoces por este medio es algo bastante raro, la gente nunca es como te la imaginas (a pesar de que previamente hayas visto una foto de ellos) y tú nunca eres como ellos te imaginaron.
Después de perderme idiotamente llegué a casa de
Manuel , el lugar estaba lleno y a nadie le preocupó que llegara un desconocido más. En cambio yo sí estaba preocupado porque era el único que en verdad no conocía a nadie, por un momento rogué por encontrar un rostro conocido que me sirviera de salvavidas social pero no fue así. Decidí que la mejor jugada era buscar a
Manuel y presentarme, eso o abrirme a la chingada y esperar a que
Violet saliera del trabajo para ir a la otra fiesta que estaba en la agenda de ese día.
Me acerqué al sujeto que me abrió la puerta y comencé un pequeño dialogo:
Janus: Oye, ¿dónde anda
Manuel?
Sujeto de la puerta: ¿
Manuel? ¿-
Inserte aquí el apodo local-?
Janus: Este... sí, él. -
Finge conocer el apodo-Sujeto de la puerta: Debe estar por allá -
señala un pasillo-Caminé al pasillo y justo me encontré con quien presumiblemente era
Manuel, quien traía una escoba en la mano y parecía estar más preocupado por barrer lo que tenía que barrer que en preguntarse quién era el sujeto que le estaba entregando un
six de cervezas forzadamente. Como era de esperarse me mandó al refrigerador a guardarlas y siguió su camino. Ya en la cocina evalué el plan de acción. ¿Cómo carajos le dices a un sujeto al que sólo conoces virtualmente que eres esa persona a la que sólo conoce virtualmente? me pregunté. "Hola, ¿qué pedo? Soy
Janus, mucho gusto" me respondí. No era tan mala idea considerando que si se trataba de la persona correcta entendería de inmediato y en caso de equivocarme no había problema, nadie me conocía y Janus Hernández no es un nombre tan irreal en estos días.
Afortunadamente no tuve que esperar mucho para poner a prueba mi plan,
Manuel apareció, escoba en mano, en la cocina casí inmediatamente. Fue algo extraño acorralarlo, supongo que se sacó de pedo cuando le pregunté si él era quien era y si tenía un blog, como las respuestas fueron afirmativas entonces procedí "Hola, ¿qué pedo? Soy
Janus, mucho gusto".
Tras unas horas de beber
aguas locas para evitar ponerme mal de mi
síndrome del extranjero, llegó el momento de dirigirme con
Violet a la siguiente actividad de la agenda. Pensé que sería buena idea llevarme al anfitrión en busca de aventura. No tuve que esforzarme mucho, aceptó de inmediato al saber que iríamos con
Violet. Por razones que sólo ella conoce, decidió que regresar a casa de
Manuel era la mejor opción, asumo que no vió demasiado alcoholizados como para presentarnos con sus finas amistades.
Y fue así como esos 3 dañados que sólo interactuaban por medio de sus blogs conocieron a sus alteregos con los que interactuan con el mundo real. Conocer a otro bloggero en la vida real es como una cita a ciegas sólo que sin la parte de la cita. Esta es la segunda vez que hago
algo así y supongo que pasará otro año antes de que decida volverlo a hacer, eso de salir del anonimato no se debe hacer tan seguido por la propia salud mental.
PD. Por haber dormido casi todo el día casi olvido conmemorar que hace 4 años que casi muero. Casi estoy seguro de que haber sabido el posible desenlace no lo hubiera dejado en casi.