lunes, 4 de noviembre de 2013

No soy una señora, aunque no tendría problema en serlo

El día de hoy escribo desde la comodidad de mi hogar en horas laborales ya que tuve que pedir un permiso a cuenta de vacaciones para poder llegar tarde debido a que hace unos momentos vino el plomero a arreglar una fuga que, por la cantidad de agua que goteaba hacía el sótano, tenía como un mes.

Como el plomero llegó 9:30 y A. se va a trabajar 6:45 para las 7 ya no podía dormir así que me salí a correr. Al regresar me preparé el desayuno, hice la cama, me di un baño y luego lavé los trastes, sólo me faltó barrer y trapear.

Con esto de los nuevos roles de genero donde la mujer sale a trabajar y gana más que el hombre, como es mi caso, estoy pensando seríamente en ser yo el amo de casa y que sea A. la que salga a ganarse el pan de cada día. Digo, si supuestamente en todos los exámenes laborales que le hicieron ahora que estuvo buscando trabajo los resultados eran que a ella le gusta mucho trabajar pues qué mejor forma de hacerla feliz que dejándola trabajar para mantenerme, ¿no? No es que yo vaya a estar de huevón, yo me haría cargo de la casa y el hijo, si es que algún día llega. De igual forma podría atender mis negocios y por fin terminar muchas de las tareas que tengo pendientes.

Tristemente es hora de que me vaya al trabajo, mi permiso está próximo a terminarse y no quiero que la jefa se vaya a poner pesada por una tontería... ya bastante tengo con los regaños merecidos que obtengo como para ganarme uno de a gratis. Mientras tanto seguiré pensando en como proponerle a A. este sistema de convivencia donde yo sería la señora de la casa y ella el sustento de la misma.