sábado, 3 de noviembre de 2012

Dice la vida que siempre no

"Los niños que mueren nada más nacen son los más listos, pues han tenido la intuición de lo terrible que es la vida y eligen la opción de desaparecer" (Sean Bateman en Las leyes de la atracción)

Fueron 30 días muy intensos. El 5 de Octubre una prueba de embarazo positiva me indicaba que sería padre, el 2 de noviembre un fuerte sangrado me decía lo contrario. En esos días pasé del desconsuelo por la posibilidad de traer al mundo a otro infeliz a la felicidad de lo que implica iniciar un proyecto tan grande como lo es una familia y terminar con la tristeza de ver que todo lo que imaginaste no serán más que chaquetas mentales.

Ya teníamos nombres para nuestro hijo o hija, Bruno y Renata eran los elegidos para cada caso. Estábamos en proceso de encontrar donde instalaríamos nuestro hogar. Ya la había presentado en casa y habíamos dado la noticia a todo aquel a quien creímos que sería importante notificar. Dos semanas me duró el gusto de haberla presentado en casa como la futura madre de mi hijo, en tres días todo lo que había imaginado dejó de tener sentido.

Tengo muchos sentimientos encontrados. Estoy triste por lo que implica ver las ilusiones de A. rotas, verla llorar cuando ya no puede hacerse la fuerte. Estoy enojado porque no importa cómo tome las cosas, la vida encontrará como hacerme pasar un mal rato. Asumí mi responsabilidad en el embarazo, decidí apoyar a A. en la decisión de tenerlo y darle a niño todo lo que necesitara, empezando por una familia, y de repente, sin previo aviso, la vida nos quita aquello por lo que estabamos trabajando. Me causa problema admitirlo, pero una parte de mi está tranquila porque al final mi vida no se verá afectada más allá del mes donde asumí mi rol de futuro papá.

Han sido demasiadas cosas en tan poco tiempo que ya no sé qué pensar. Seguramente la respuesta correcta es no pensar en nada, aceptar el cambio en los planes como he venido aceptando los cambios desde hace ya algunos años, aprender lo que sea que tengo que aprender y seguir con mi vida. Sí, seguro eso es lo que debo hacer.

6 comentarios:

Aracely Ramírez dijo...

D"=
Abrazos a los dos.

Ele y Juan Pa
sailing-nena.blogspot.com

NTQVCA dijo...

Lo siento mucho Janus, te dejo un abrazo

Cabrón Insensible dijo...

Estás enojado porque "la vida encontrará cómo hacerte pasar un mal rato"?

Janus: "la vida" no fue la que cogió sin condón y se vino dentro durante tres días, lamento tu pérdida y espero sepas salir adelante aprendiendo de los errores y las malas experiencias, un abrazo.

"No soy monedita de oro" dijo...

Entiendo la desolación de tu mujer, sobre todo porque para ella fue un hijo no solamente planeado, sino deseado desde el principio. Realmente lo siento mucho.
De ti, mi querido Janus, creo que sigues confundido y estos eventos han sido tan rápidos que no los has podido asimilar. Ahora la vida te da la oportunidad de escoger lo que realmente quieres, sin ser "víctima" de las circunstancias (que tú mismo has generado) Familia? Desarrollo profesional? Soltería? Deja de estar maldiciendo tu "mala suerte" y toma las ventanas de oportunidad como esta. No siempre se tienen...

la mis dijo...

Abrazo.

Jose Alvarado dijo...

Qué mal que las cosas hayan terminado de esa manera. Es lamentable que las cosas se hayan salido tanto de control; espero que esta sea la oportunidad para que ambos aprendan de lo que ha pasado y pongan más atención para la siguiente ocasión.

Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores de que en realidad, tus sentimientos iban cambiando acorde a la situación, además estoy casi seguro que te hacía ilusión ser padre porque ya no te quedaba de otra.

Citando textualmente uno de tus posts anteriores:

Virgencita, sé que no me he portado muy bien pero te prometo que si me sacas de ésta no lo vuelvo a hacer y hasta la vasectomía me hago.

La virgencita -si es que eso existe-, cumplió, no sin antes darles un coscorrón a ambos. Ahora, a hacerse la vasectomía, y recoger el tiradero que dejó.