martes, 3 de enero de 2012

Funeral

Mal empieza el año para el que cuelgan en 2 de enero, o para el que se llevan al otro mundo que al final es lo mismo. Empezar el año velando a tu padre no debe ser un buen presagio. J.J., mi amigo/compañero de la oficina nos lo podrá decir en 363 días cuando haga el recuento del año.

Su padre falleció ayer, víctima de una neumonía aprovechada, de esas que te matan cuando una enfermedad como el cancer te estuvo partiendo la madre antes. Afortunadamente el proceso de la enfermedad fue rápido, el diagnóstico apenas tenía 7 meses y ayer el señor ya estaba en agonía. Este tipo de procesos siempre me dejan reflexiones de las que seguramente habrá detractores, aquí algunas de ellas.

Ante una enfermedad como esa lo mejor es que el proceso sea veloz y termine lo antes posible. Al final nadie se escapa eternamente por mucho que logre ganarle algunas batallas al cancer. Con eso lo único que logran es desgastar física, emocional y económicamente a la familia.

Uno asiste a los funerales más que por compromiso por la necesidad egoísta de creer que porque uno asistió a un gran número de funerales habrá gente que asista al propio cuando llegue el momento. Este no es mi caso ya que soy un firme creyente de que sufrir estúpidamente maldurmiendo y malcomiendo en una sala de velación no ayudará a que el fallecido llegue al reino del señor. Veo difícil que una serie de rezos y lloriqueos cambiarán el destino eterno que uno ya tiene, si es que tal cosa existe (espero que no). Cómo si no fuera suficiente el dolor que uno siente cuando pierde a alguien y ahí está la gente buscando como sufrir más.

Del mismo modo uno llora en un funeral no porque comparta el dolor de los deudos sino porque es inevitable proyectarse y pensar que en algún momento tendrás que pasar por algo similiar y probablemente no tengas la fuerza para no desmoronarte. Ese sí es mi caso, por eso seguramente ante la muerte de mis padres evitaré a toda costa este proceso velatorio. Veo complicado conseguirlo pero buscaré que sea lo más rápido e indolor posible, ya bastante sufre uno por la pérdida de un ser querido como para andar de masoquista.

Todo lo anterior me hace pensar que el negocio funerario es un negocio que no debería existir como tal, si tan sólo nuestra educación católica no nos obligara a querer sufrir por todo y para todo... (mira quién lo dice...)

J.J. es una persona muy fuerte, lo envidio. Ha estado firme en todo momento. Como amigo lo he acompañado en gran parte del proceso el día de ayer, desde llevar a su familia al velatorio, sacar las mil copias que la burocracia de un sistema de salud como el ISSSTE exige, hasta reconocer el cuerpo de su padre en el hospital. Eso ha sido juego de niños comparado con ver llorar a su madre cuando subieron el cuerpo a la capilla, varios compañeros de la universidad estuvimos junto a él mientras la hacía de soporte para su madre y más de uno tuvo que evitar mirar a los ojos a los otros para evitar la salida de esas lágrimas traicioneras.

El tema burócrata me recuerda el coraje que me hicieron pasar el sábado, cuando en un intento de donar plaquetas para cumplir la exigencia del hospital, mi papá, mi hermano y yo fuimos descartados como donadores por razones que a mi juicio son puros pretextos y que en caso de ser así nadie calificaría para ser donador. Uno intenta hacer algo bien en la vida y la burocracia de este país te lo impide. Luego se preguntan por qué uno anda haciendo chingaderas.

Justo ahora me llaman a desayunar para después ir a finiquitar este proceso con la cremación correspondiente. Me faltó abordar el sermón que recibí el día de ayer por parte del supuesto padre que ofició el servicio ayer después de la media noche, padre que parecía sacado de Puro Loco o un equivalente. Aprovecharé este corte para cambiar el tono del post cuando toque dicho tema.

Y pensar que antier llegué a casa a las 4 por andar de fiesta y ayer llegué a la misma hora por andar en un funeral... pinche vida extremista.

9 comentarios:

Israel dijo...

... como bien lo dice el dicho: cuando te toca aunque te quites y cuando no aunque te pongas !!! ... asi es la vida de DURA!!!

otra cosa que me dijeron y yo jamas lo habia visto asi ... cuando asistes al funeral es precisamente para consolar a los familiares que le sobreviven al difunto ... al fin y al cabo por el otro ya no se puede hacer nada!!! no??? :S

Israel dijo...

(y con consolar me refiero ayudar en lo que sea posible) no hecharse al plato a quien se pueda ... que aunque uste no lo crea muchos hay que van solo a eso!!! :P

I'm Violet Veela dijo...

Querido Janus: siento mucho lo del padre de J.J. y esos sentimientos, como tu dices, no son tanto de proyección o que uno se contagia del ambiente, sino que a veces puedes sentir el mismo dolor que la otra persona, importa más que quien te importe esté sufriendo: o sea que sí tienes corazón después de todo.
Por otro lado: tienes razón. He sido una muy mala amiga y te voy a compensar de una manera no sexual. ¿Aún estás saliendo tan tarde? Besos

Nena dijo...

Estas cosas nooooo me gustan...
Ni cómo desearte aquí lo mejor para el 2012, mi querido Janus.
Me da mucha pena que tu amigo y su familia pasen por esta pérdida.

Ele y Juan Pa
sailing-nena.blogspot.com

NTQVCA dijo...

Comparto tu aversión hacía eso, pero admiro que hubieras estado en compañia de tu amigo, creo que esos detalles valen mucho estando en esas situaciones.
Un abrazo.

la mis dijo...

No se trata de simpatizarte con el otro, si no de cumplir con tus responsabilidades como amigo. A veces creo que los amigos existen para hacerte más ligero el tránsito por la vida... y sí, tú eres ese tramo que le permite a J.J. poder soportarlo todo.

Ánimo y mucha luz.

SpIcE dijo...

Has ejercido bien tu labor de amigo con J.J. dandole apoyo moral cuando realmente se necesita. Aunque el no llore y sea ahora el soporte de su madre, en el fondo debe estar destrozado como ella, ya que perder a un ser amado y tan cercano, vaya que es dificil.

Con respecto a llorar cuando estan velando al difunto... creo que se hace por el hecho de pensar egoístamente en la falta que te va a hacer en tu vida el ser que parte y que lo vas a extrañar a mejor agradecer que ya no sufra.

La vida sigue para algunos....

Deephardy dijo...

Yo siempre he pensado que el ambiente de los funerales hace que el dolor de la pérdida sea, incluso, aún peor; pero esa es la forma en que nos han educado, tenemos que montar un espectáculo con nuestro dolor para despedir a nuestros seres querídos.

Ojalá y pudiermos cambiar eso un poco.

Saludos.

Janus dijo...

Israel: Es un hecho que uno va a ver en qué ayuda a los que se quedaron pero me parece una jalada que se haga más drama del que ya es.

Violet: Sí, a veces recuerdo que tengo un corazón.

Nena: Dicen que de esto está hecho la vida, dicen.

NTQVCA: Si le hubiera podido ahorrar un poco de dolor lo haría sin pensarlo.

La mis: Coincido con eso: los amigos de verdad son aquellos que te hacen el tránsito por la vida más llevadero.

Spice: Agradecer que ya no sufra y que todo terminó relativamente rápido, antes de que el amor se convirtiera en cansancio. Eso es lo único bueno que le veo a que el señor ya se encuentre descansando.

La vida sigue para los culeros que nos quedamos.

Deephardy: Espectáculo, no había pensando en eso. Efectivamente hacemos de nuestro dolor algo más grande. Empezando por el hecho de dejar abierto el ataud. Lo cual me parece demasiado exhibicionismo/vouyerismo.