jueves, 14 de julio de 2011

Harry Potter y la tanga en la ropa sucia

En esta familia a veces suceden cosas raras que ponen en jaque los principios morales por los que supuestamente seguimos unidos. El día de hoy se sucitó una aparición que puso a prueba la resistencia de mi madre, mujer conservadora que, para que se den una idea, todavía sueña con que sus hijos se vayan de la casa hasta que decidan formar su propia familia.

Con esos antecedentes ya se imaginarán la sorpresa que se llevó cuando dentro de la ropa sucia de 3 varones encontró una tanga de encaje azul. Su primera reacción fue reclamarle a mi padre, prenda en mano, al respecto buscando pleito como lo viene haciendo con él desde hace dos semanas. Evidentemente mi padre alegó que estaba de más que sospechara de él sobretodo cuando tiene 2 hijos en sus tempranos veintes que encajan perfecto en el perfil de gente que hace esas cosas.

Cuando llegué a casa mi padre me informó de lo sucedido y, trás reir un poco, le dije que yo no tenía tangas de ese color y mucho menos tenía a quien robarle dicha prenda. Era evidente que el culpable era mi hermano (el tiene novia de planta, no por otra cosa) por lo que me sugirió le avisara para que no lo tomara por sorpresa.

El presunto culpable apareció 1 hora más tarde. Al intentar avisarle me interrumpió diciendo que ya le había reclamado y que había negado los cargos. El muy pocohombre apunto los radares contra mi. Bien jugado, muchacho. Pasaron un par de horas y mi madre no me decía nada al respecto. Asumí que se podría deber a dos cosas: o mi madre me conocía lo suficiente para saber que yo no acostumbro esas cosas (no me conoce tan bien como cree) o sabía perfectamente que no salgo con nadie y por lo tanto no tengo a quien robarle ropa íntima. Hagan sus apuestas.

Bajé a la cocina y encontré a mi madre en el patio trasero. Forzando el encuentro a ver si me decía algo, salí para decirle cualquier cosa cuando se anticipó a mis palabras y me dijo "cuando salgas con tus amiguitas, devuélveles sus cosas" trás lo cual levantó la citada prenda. Reí fuertemente y contesté "Me sonroja que creas que yo la traje, eso implicaría que tengo a quien quitárselas lo cual tristemente no es cierto. La próxima vez investiga bien, no porque los otros sospechosos nieguen los cargos quiere decir que el sospechoso que no has entrevistado es el culpable." Después de reir otro rato finalmente mi madre entendió el mensaje.

Ahora mi hermano recibe indirectas sobre su mentira y no puede ver a la cara a mi madre. Espero eso le enseñe a esconder mejor sus trofeos porque dudo que la próxima mi madre se vaya a creer el cuento de que aparecieron solas.

5 comentarios:

VioletVeela dijo...

No me gusta tu título. No diré más.

la mis dijo...

lección no. 1 del día de hoy: ponte todo aquello que te quitas!


me reí, mucho. como tú.


saludos.

Deephardy dijo...

Jajajajaja
A mí si me gustó mucho el titulo y más aún la historia.
Mi mamá también es igual, y sé que hubiera pasado lo mismo en mi casa en una situación igual.
Saludos

Nena dijo...

Gulp!! Dios... ¿eso hará mi hijo en unos años?
Digo, había pensado en manchas de labial en sus cuellos de camisa y en sus bóxers... pero lavar la prenda de una mona que no sé qué costumbres tenga???
Asco!
Ele y Juan Pa
http://sailing-nena.blogspot.com/

Sex Shop dijo...

Muy buenoooooo!!!!!