La primera mujer que recibió flores de mi parte fue M1, hace ya siete largos años. Después de varios meses de conocerla terminé enamorandome perdidamente, como los lectores asiduos a este su blog de confianza saben, ella fue mi primer amor.
Tardé meses en decidirme a llegarle, es un mal hábito que he repetido con las tres mujeres con las que he andado formalmente. Casualmente cuando me decidí se acercaba peligrosamente esa fecha que tanto me molesta: 14 de febrero. Como adolescente que jamás se había enamorado, nunca había tenido la necesidad de
celebrar dicha fecha además de que nunca he entendido por qué se ha de caer en el consumismo exagerado ese día cuando se puede distribuir a lo largo del año pero no nos salgamos del tema; lo que yo quería evitar era utilizar ese día como pretexto para declarle mis amorosas intenciones.
La presión por saber si ella sentía lo mismo que yo y el paso de los días fueron orillándome a apresurar los planes. Después de pedir consejo a las pocas amigas que tenía, entre ellas
Violet para variar, tracé un plan infalible: iría a comprar flores, se las daría a otra amiga para que me las guardará hasta las 2:30p.m. hora en que M1 salía de clases, la esperaría afuera de su salon y se las entregaría junto con mi gran revelación. Todo en mi mente era perfecto.
Desgraciadamente el plan no fue ejecutado correctamente. Mientras esperaba a la
cargaflores, M1 salío 5 minutos antes de la hora establecida por lo que tuve que entretenerla hasta que llegaron las flores pero eso no fue lo peor, me vi traicionado por mis nervios y en lugar de ir al grano comencé a divagar. Ella preguntó para quién eran las flores, a lo que conteste que eran para la niña que me gustaba; su siguiente pregunta fue "¿Cómo es?" a lo que yo contesté con una descripción de mi particular forma de apreciarla la cual al parecer no fue muy clara porque no entendió que era ella hasta que le dije "Ten, las flores son para ti".
No recuerdo que más siguió, no recuerdo ni que sucedió los días siguientes; de lo único que tengo la certeza es que no me dijo que si. Cuando recuerdo esto tengo una mezcla de emociones que van desde la vergüenza hasta la alegría y no puedo evitar reirme de lo idiota que me recuerdo. Al final terminamos andando y teniendo la relación más extraña que he tenido y que, a pesar de haber cortado hace años, mantengo hasta la fecha.
Creo que estas fueron el tipo de flores que le dí