sábado, 25 de octubre de 2008

Un poco más

Ayer, cuando te ví con esa cara de angustia me preocupé, creí que lo que estabas pasando era peor de lo que resultó ser. No necesitaba saber qué era, ya había decidido estar contigo y no requería de una justificación para estarlo. Alegabas que querías decirme pero no podías, te lo habían prohibido pero era demasiado para cargarlo tu sola. Al final decidiste contarme, pidiendome que nunca le dijera a nadie. Accedí, a sabiendas de que eso podría provocarnos un problema en el futuro puesto que muchas veces no soy de fiar.

Lo que me contaste a mi parecer no es tan grave. Te angustias por cosas que no te corresponden, te involucraron en algo donde no puedes cambiar nada pero, si me disculpas, siempre has tenido la salida en tus manos. No entiendo por qué te preocupa tanto, he tratado de ponerme en tu lugar pero me es imposible ver las cosas como tu, seguramente porque tenemos valores distintos.

Me tranquilicé mucho al saber la razón de tus malviajes, tal vez para mi hayas hecho una tormenta de un vaso con agua pero tu preocupación y angustia por lo que le pasará a alguien que ni siquiera conoces han hecho que me intereses aún más de lo que ya lo hacías y has logrado que ahora te quiera un poco más.

6 comentarios:

Relax dijo...

Estoy de acuerdo. Nunca podremos entender a otros completamente, no hemos vivido lo que ellos, no tenemos las mismas construcciones mentales ni las mismas experiencias.
Felicidades, al parecer estas bien con ella.

Violet Veela dijo...

Mmmm. así que la quieres, pues bien cuidado ese es un camino tortuoso

Chochi dijo...

Las mujeres tienen la nada envidiable capacidad de hacer algo pequeño y con fácil solución, algo realmente difícil.

Ruga dijo...

¿Sólo las mujeres?

Chochi dijo...

Si, sólo ellas.

ronymiel dijo...

mmmm yo creo que algunos hombres son igual...
Las mujeres nos fijamos más en todo el panorama, ustedes sólo en el punto final...
Saludos