La verdad es que no me quería unir a esto de los recuentos del año porque en general no me gusta caer en las modas estacionales a menos que sea para reirme pero creo que el hecho de que este año después de 5 años asquerosos por fin podré decir que me fue mejor que el anterior merece un post.
Así como creo que todos tuvimos victorias y derrotas, las mías al final dan un saldo positivo. No es muy positivo que digamos pero lo importante es que después de tantos años me encuentro en territorio de ganancias y no de pérdidas.
Hay muchas cosas que me hubiera gustado tuvieran un final feliz y no lo tuvieron pero las que en verdad me importan tuvieron el resultado deseado y que bien me siento al respecto. Mi gran victoria de este año, y en gran parte la razón por la que este año termina en verdes, fue haber terminado la carrera. Me costó mucho en más de una forma, todavía pago por ella, también en más de una forma, pero al final ese papel es mío y fuí feliz. Otro hecho importante es que por fin cambié de trabajo y abandoné ese lugar donde ya me estaba oxidando. Donde estoy ahora las cosas pintan mejor, más aburridas pero mejor y eso es lo interesante. Estar acá me da la posibilidad de atender cosas nuevas tanto en proyectos laborales como personales, o al menos así parece, y esa posibilidad es la que me hace tener esa esperanza tan humana de que el futuro será mejor aunque guardo mis reservas. De lo malo ni me quiero acordar simplemente porque ya no tiene caso, para eso está el archivo del blog. El aprendizaje obtenido se queda y esperemos me sea útil.
Sé que no se puede ser tan preciso en esto del tiempo ya que cada quien tiene su propio ritmo y su propia cuenta pero para apegarme a un standard tomaré como referencia el fin de la primer década del siglo XXI para marcar el inicio de la década de mi vida donde estaré en plenitud física y económica, depende de mi hacerla rendir y disfrutarla al máximo porque después no se presentarán las oportunidades que aparecen entre los mediados 20s y los mediados 30s donde aún se pueden hacer apuestas arriesgadas sin tanto que perder. Sin afán de sonar fatalista, si esta no es la mejor década de mi vida entonces no se cual pueda serlo.
Relax me pidió que no hiciera propósitos de año nuevo pues eran pendejadas pero tengo uno que requiere de presión externa por lo que será el único que me permitiré hacer público en este momento (posteriormente iré mencionando los proyectos que tengo en mente):
Mi propósito para este año nuevo es: Aprender a manejar standard (adelante, procedan a burlarse)
PD. Espero todos hayan aprendido de este año que termina lo que sea que les haya tocado y espero que en el próximo no repitan los mismos errores, cometan otros porque siempre lo mismo aburre.
Pagué siete mil pesos para que me dijeran que apesto
Hace 3 semanas