Esta semana me enteré que el amigo con quien me "accidenté" hace dos fines de semana es un mosca muerta que finge ser una blanca paloma ante los ojos de su familia. Por eso el sábado que llegó todo vomitado, con los rines golpeados y la dirección del coche chueca tuvo que inventarse un pretexto para justificar la borrachera de la noche anterior. Dicho pretexto terminé siendo yo lo que dió pié para que su papá quisiera hablar conmigo para "regañarme", según me informan mis fuentes.
No pude parar de reir ante semejante noticia, ni que tuvieramos quince años para influenciar de esa forma a un sujeto que de entrada es más grande que yo. Afortunadamente al final nadie me llamó para darme un sermón sobre lo mala influencia que soy para la gente de mente tan débil porque de entrada lo habría mandado directito a la chingada, si ni mis padres me regañan (y no porque sea muy rebelde sino porque uno llega a cierta edad donde los regaños no tienen efecto) menos voy a aguantar que me vengan a regañar por algo de lo que no tuve la culpa.
Pinches amistades que tengo...
Pagué siete mil pesos para que me dijeran que apesto
Hace 3 semanas