lunes, 12 de mayo de 2008

Enfrentamiento con el futuro

Durante mi visita a la ciudad de Aguascalientes conocí personas interesantes. Una de ellas fuí yo mismo y no porque las reflexiones que tuve durante esos días me hayan mostrado quien soy en realidad sino que en verdad me encontré con alguien que podría ser yo, sólo que quince años más viejo.

Dicho sujeto es primo de uno de mis grandes amigos y casualmente se encontraba ahí porque el citado amigo también lo había invitado. Fisicamente el parecido no era mucho, lo que más llamó mi atención es que apenas entraba a los tardios treintas y el sujeto ya pintaba para calvo. Tal vez yo exagere con mi tendencia a quedarme calvo pero tengo razones genéticas para hacerlo. Esta característica no fue lo que más me "traumó" ya que calvos prematuros hay en todos lados, lo más representativo vino después.

Por obvias razones, durante mi estancia conviví con los amigos con los que iba, mi amigo "el lugareño" y sus acompañantes (entiendase su familia y su novia). Motivo por el cual pude conocer más a fondo al treinton calvo quien iba a su vez acompañado de su novia nueve años menor que él... no tengo que recordar el hecho de que a mi me gustan menores que yo, actualmente nueve años sería un exceso pero quien sabe si con el paso de los años también aumente el rango de edad por el que me siento atraido.

La razón más clara por la que me proyecté en este individuo fue por su actitud. Poseía un humor bastante raro, sobretodo ya estando ebrio, y durante todas las noches que salimos se mantuvo sentado junto con su amigo "el japo" bebiendo y riendose de estupideces mientras su novia no dejaba de bailar sin importar si tenía que bailar sola. Al ver dicha escena mi reacción fue simple: "ese soy yo". Regularmente cuando asisto a una fiesta me dedico a tomar, platicar, reirme de la gente y sin importar quien me lo pida mi respuesta es "no bailo" pero tras observar a mi yo del futuro me di cuenta de que no quiero acabar de esa forma. Se que es difícil ir contra la naturaleza, ya lo escribí en un post anterior, pero tal vez valga la pena hacer el intento para evitar terminar en esa representación física de, lo que a mi juicio es, la decadencia.

sábado, 10 de mayo de 2008

Petición de una madre

Este día de las madres la mía me hizo una solicitud que no puedo cumplir. En lugar de un regalo material como cualquier madre normal, lo que mi mamá quiere es: que deje de tomar.

Para empezar esto haría pensar que soy un alcoholico consumado, cuando en realidad apenas estoy en proceso de convertirme en uno. Admito que la última semana mi consumo de bebidas embriagantes ha sido mucho más elevado que el promedio que he manejado en mi vida pero no es para tanto. Si hacemos cuentas de los últimos 10 días, en 5 he llegado a empedarme pero creo que esto es sólo una buena racha que no se puede dejar pasar.

La razón por la que no puedo cumplirle esta solicitud a mi madre es porque el alcohol ha sido, hasta el momento, una de las pocas cosas que me relajan lo suficiente para dejar de pensar. Esos 5 días ebrio me la he pasado muy bien y me niego a abandonar esa felicidad embotellada que espero con tantas ansias. Es muy egoista de su parte pedirme semejante cosa, no se por qué las madres simepre han de querer privar a sus hijos de los pocos placeres que tiene la vida.

Supongo que este año no bastará con una plancha para superar el día de las madres, veré si eso junto con una bonita y funcional licuadora logran que se le olvide mi pseudoalcoholismo.

martes, 6 de mayo de 2008

Lo que pudo cambiar el presente*

Hoy me siento nostálgico por aquello que pudo ser y que no fue... Mi vida está llena de esos detalles: pude ser normal pero en alguna parte de mi crecimiento terminé por no serlo... pudimos estar juntos por años pero huiste y te deje correr... pude resolver ese "problema" pero mis valores me lo impidieron... pude salir de aquí a tiempo pero el destino me jugó chueco... pudimos tenerlo todo pero sin darme cuenta te pedí algo que no podías ser...

Poner tus esperanzas en alguien o algo es una apuesta demasiado riesgosa, aunque la ganancia sea demasiado atractiva nunca es lo suficientemente duradera para que compense la posible pérdida. He tratado de esperanzarme lo menos posible pero hay ocasiones en que sucede sin que me percate de ello y cuando busco salir es demasiado tarde. Mi lado aún humano sigue esperanzado con un futuro mejor pero a veces el destino se esfuerza por regresarme a mi triste realidad. Quiero creer que si me esfuerzo por algo eventualmente tendré una recompensa que compense todos estos momentos de fracaso pero en días como hoy sólo quiero ensimismarme y dejar que el mundo se joda por su cuenta.

*Supuestamente postearía sobre otro de mis traumas del viaje pero por cuestiones anímicas mi "enfrentamiento con el futuro" tendrá que esperar para salir de mi sistema.

lunes, 5 de mayo de 2008

Luchando vs la naturaleza

Me encuentro justo en el comienzo de la caída anímica postviaje. El vacío ha hecho su aparición y con él la depresión que nunca se le separa. El regreso a la rutina me pegó de golpe al final del día y mi propia naturaleza tampoco ayuda para evadir la tristeza.

Durante el viaje reflexionaba sobre lo difícil que es no ser como la naturaleza nos hizo. Me considero un tipo aburrido y prejuicioso; un hombre es lo que sus prejuicios le dejan ser y en base a esto se desenvuelve socialmente. Lo anterior explica por qué nunca había asistido a un antro hasta la noche del jueves pasado, además siempre me ha parecido ridículo bailar, siento que la gente no se da cuenta de lo mal que se ve haciendo ese ritual. En fin, para este viaje decidí dejar a mi "yo" de siempre guardado y así permitirme hacer cosas que regularmente no hago por lo cual no me opuse a asistir a dicho lugar cuando me comentaron que ese sería el plan y si le sumamos que ya estaba en estado incoveniente a esa hora pues accedí sin resistencia.

El problema se presentó el viernes cuando mi personalidad intentó salir de la maleta provocando mi usual sobreanálisis de las cosas y poniendome en estado melancólico. Estuvo a punto de echarme a perder la noche obligandome a pensar en todas esas cosas amargas que me esperaban en la ciudad y, peor aún, en mi futuro. Lo bueno fue que en base al fiel alcohol pude recuperar la buena onda y aunque no me divertí como la noche del jueves puedo decir que fue una muy buena velada.

Ahora me es complicado comprender por qué no puedo evitar pensar de más en las cosas que me rodean si hace unos días estaba tan bien mientras mi cerebro descansaba de tanto generar teorías amargas. ¿Por qué no puede uno disfrutar todas las cosas en lugar de sólo ver lo bueno en aquello para lo que uno nació predispuesto? ¿Por qué la naturaleza es un obstaculo a vencer cuando uno quiere algo que no tiene? Se dice que la naturaleza es sabia pero probablemente se haya equivocado al hacernos tendenciosos con algunas situaciones. Es triste saber que volveré a mis raices pronto... no se le puede ganar a la naturaleza.

Medidas drásticas

Tal como lo dije anoche: unas horas de rutina y ya me está matando...

Apenas son las ocho de la mañana y ya me harte. Definitivamente deberiamos vivir ebrios, así las cosas son más llevaderas. Igual y mi gran amigo "Red Bull" con una ayudadita de ese gran sujeto ruso llamado vodka hagan el truco...


...no me pueden culpar por intentarlo.

domingo, 4 de mayo de 2008

Todo, eventualmente, regresa a la normalidad

He vuelto tras cuatro días de borrachera continua (uno antes de irme y tres en Aguascalientes) y aún no me cae el veinte de mi regreso. Yo no quería regresar, en este momento podría estar empezando nuevamente a llenar mi sistema de alcohol y no detenerme hasta las 4:30 a.m. de mañana, dormir cinco horas y repetir el ciclo.

Durante el viaje tuve unas cuantas revelaciones, algunas fueron de esas que ponen en riesgo la felicidad del momento, otro par sólo reforzaron ideas que ya tenía en mente. Todas ellas tienen importancia y a lo largo de la semana expondré cada una a detalle, pero en general el viaje puede ser considerado un éxito a pesar de que hay un par de objetivos que no logré concretar.

A mi regreso me encontré con que alguien invadió la privacidad de mi dormitorio en mi ausencia. La principal y única sospechosa: mi madre; su excusa: limpieza. Dentro de las muchas cosas que no soporto está que muevan las cosas de como las tengo y mi madre disfruta de que todo esté como ella cree que debe estar por lo cual a la primer oportunidad mete mano donde no debe y provoca el enojo del afectado para después hacerse la martir si se le reclama. A pesar de que conozco el sistema me es imposible dejar las cosas así ya que esta vez no se limitó a mover las cosas superficialmente sino que ahora hasta los cajones fueron presa de su entrometimiento y si no marco un límite pronto me veré invadido con más frecuencia.

Lo anterior es la primera señal de que he regresado. Sigo sin darme cuenta de lo que significa estar de nuevo instalado en la rutina de un hogar donde no estoy a gusto pero dentro de unas horas, al despertar para ir a trabajar, recibiré esa cubetada de agua fría con el mensaje "malvenido a tu triste vida". Mientras eso sucede seguiré disfrutando de los recuerdos de este buen viaje antes de que sean abrumados por el peso de la melancolía.

jueves, 1 de mayo de 2008

Viva Aguascalientesn!

Me encuentro totalmente alcoholizado, una compañera y amiga del trabajo decidió renunciar y me fue imposible no asistir a su despedida la cual terminó a la 1 a.m. (son la 1:30 a.m. cuando escribo esto).

Estoy a unas horas de partir rumbo a Aguascalientes, un viaje que he planeado con un mes de anticipación... aunque lo único que he planeado es la estancia ya que el resto lo mantengo dentro de los rangos de improvisación debido a que mis planes regularmente terminan fastidiados por el destino por lo que no le permito saber lo que quiero hasta que lo tengo enfrente.

Me preocupa tener muchas esperanzas en este viaje. Espero obtener todo lo que mi vida no obtiene regularmente, entiendase diversión, alcohol y sexo. Volver sin haber disfrutado de esos placeres resultaría en un trauma difícilmente superable.

Decidí ecribir en este estado debido a que no podré escribir hasta el lunes próximo además de que creo que los niños y los borrachos son los únicos que dicen lo que verdaderamente piensan y como me encuentro bastante ebrio este post es de los más sinceros que he escrito en mucho tiempo.

No me puedo ir a dormir sin antes describir como fue mi noche. Honestamente nunca creí que despedir a alguien fuera tan complicado. Me encariñe con esta mujer lo suficiente como para considerarla alguien importante en mi vida y me hubiera gustado que continuara laborando conmigo; deberán saber que yo difícilemente doy un abrazo pero no pude evitar darselo al despedirme. Fue una buena noche de copas pero ahora me encuentro frente a la complicación de hacer mi maleta para largarme... espero tener fuerzas para lograrlo e iniciar lo que considero el viaje que marcará el inicio de mi vida sentimentalmente vacia con el pie derecho...

domingo, 27 de abril de 2008

Costumbres

Es domingo por la noche y nuevamente fue un día desperdiciado lleno de aburrimiento... insisto en que debo encontrarme una actividad dominical que no tenga que ver con la religión. En fín, esa es la primer costumbre de la que quería quejarme esta noche.

Ayer postee que en mis planes estaba el tener una conversación de cierre con la última dueña de mi maltratado corazón pero, como era de esperarse, no hubo tal plática. Debí suponerlo desde un principio ya que si cuando andabamos nunca contestaba su celular cuando le llamaba ¿por qué iba a hacerlo ahora que ya no tiene nada conmigo? Ese tipo de detalles fueron los que acabaron por matar toda cosa positiva que tenía dicha relación, no cualquiera soporta que cada vez que le llames a tu novia tengas que aguantar al fastidioso buzón de voz... entre muchas otras cosas. De esto me surgió la idea de dejar las cosas como están, finalmente esto está más que muerto y no obtendré nada de hablar con ella pero mi consciencia quedará intranquila por no haber terminado las cosas como gente adulta. Tal vez lo mejor sea tomar un poquito de esa medicina torreonesca, a ver si así sana mi corazón:

*Imagen tomada en la entrada a quirofano del
ISSSTE Francisco Galindo Chavez en Torreón, Coahuila

Mañana de vuelta a la rutina de oficina, otra costumbre que cada día me desespera más. La semana de viajes estuvo bien para romper con lo tedioso que es estar sentado frente a una compuradora en un cubículo pero eventualmente siempre se tiene que regresar. Lo que me consuela es que será una semana corta ya que se acerca el puente del 1° de mayo y ya tengo planes, sólo espero que no terminen jodiendose de último momento como es costumbre en mi vida.

No hay condicionamiento más difícil de romper que la costumbre... y parece que tendré que conformarme con que todo sea como siempre y no cambie para mal.

sábado, 26 de abril de 2008

Ventana

Mi vida real ha estado interfiriendo con mi vida bloggera, razón por la cual no he podido postear con la frecuencia con la que me gustaría debido a que tengo material guardado que quisiera escupir en este lugar. Este fin de semana trataré de ponerme al corriente si es que mi realidad no vuelve a interferir.

Posteo antes de medio día debido a que el día de hoy cumpliré con un trámite que no tiene caso pero que es necesario para darle un cierre formal a la relación más longeva que he tenido en mis escasos años de existencia. El lunes mientras estuve de viaje la adolescente que nuevamente es mi exnovia me mandó un mail donde ponía fin a lo que sea que tuvieramos (estos últimos meses más que noviazgo pareciamos un par de desconocidos), no lo hizo textualmente pero no hacía falta. Lo que me tiene molesto no es que haya decidido terminarme, es una realidad que ya no estabamos bien y según su correo está segura de que eso no tenía compostura, sino la forma en que lo hizo ya que considero que por lo menos conservabamos la suficiente confianza para que me lo dijera de frente.

También debo admitir que parte de mi molestia es porque se adelantó a mis planes. No pensaba cortarla aún pero mi intención era realizar un ejercicio que jamás había hecho el cual consistía en escribirle todo lo que en ese momento sentía y pensaba sobre lo nuestro, entregarselo y que ella decidiera el futuro de eso, finalmente todos esos sentimientos y pensamientos era de su propiedad, con dos posibles salidas: los tomaba o los tiraba. A pesar de todo le dí la carta y su decisión fue tirar todo. Lo importante aquí es que saqué dicho material de mi sistema y por el momento me encuentro tranquilo con respecto a mi jodido lado sentimental.

Ahora aplica lo que le contesté a un amigo, quien también sufre de la imposibilidad de estrablecer un vínculo sentimental con alguien, cuando mi relación estaba por terminar por primera vez cuando me dijo "Bienvendo de regreso al club" a lo cual respondí "Nunca me fuí, sólo me asomé por la ventana".

Espero hablar con ella hoy por la tarde y cerrar este ciclo para comenzar con un "cambio de administración" donde únicamente se admitirán relaciones vacías llenas de sexo... total, si mis relaciones no van a durar habrá que sacarles el mayor provecho. Puede ser que gracias a está plática este día pase a la historia como el primer día con doble posteo en este blog.

miércoles, 23 de abril de 2008

Los viajes ilustran

Los últimos dos días estuve en el norte del país, visité dos ciudades que no conocía por cuestiones de trabajo y regresé con muchos más problemas existenciales que con los que me fuí.

Entre las cosas inusuales que me sucedieron fue el conocer a un taxista que parecía saber demasiado de la vida. Creo que eso del taxista parlanchín que sabe de todo es un lugar común que todos hemos escuchado pero jamás me había tocado presenciarlo. Me llama la atención como un hombre puede acumular tanta experiencia y terminar manejando un taxi, supongo que es la única forma que existe para en verdad llegar a ser "tu propio jefe".

El taxista del que hablo vivió muchos años en Monterrey y como contador titulado trabajó en empresas importantes como técnico de sistemas hasta jefe de cuentas por cobrar: un todólogo consumado. Dentro de sus muchas filosofías de vida tiene un par que me llamó la atención, la primera por coincidir con mi idea del destino y la otra por ser precisamente lo contrario.

Se dice que las cosas pasan por algo y todo esto salió porque perdí mi vuelo de regreso al DF por lo que tuve que esperar al siguiente, 12 horas después del que originalmente tenía programado. Después de escuchar las consiguientes quejas se limitó a decir "no les tocaba ese vuelo". Es un hecho que no nos tocaba, pero ¿por qué me va a consolar ese argumento cuando yo lo que quería era dormir en mi cama citadina y no en un hotel de pueblo bicicletero? No me gusta lo que el destino me tiene preparado pero, si lo pensamos como el taxista, ¿de qué sirve sufrir por lo que nos pasa si de todas formas es inevitable?

La segunda filosofía habla sobre el "hambre", término con el que dicho personaje se refirió a las ganas que tiene uno por superarse. Él dice que lo que había logrado en la vida había sido por el hambre de ser alguien, por no rendirse y abandonar los lugares donde se había estancado, entiendase que dejó sus empleos formales en Monterrey para convertirse en taxista y empresario de cibercafe en Torreón. Cada quien mide el éxito de diferente forma pero si las cosas "le tocan o no le toca a uno" ¿de qué sirve tener hambre?

La vida esta llena de contradicciones pero pocas veces he visto a alguien tan contento por estar y, sobretodo, ser una de ellas. Gracias a este sujeto terminé el día preguntandome que me depara el destino y si en él está escrito que algún día seré feliz con mis propias contradicciones.