sábado, 20 de junio de 2020

El que busca encuentra, el que perservera alcanza...

Tengo varías semanas con esto atorado y este es el lugar correcto para venir a depositarlo.

Como ya he manifestado en esta bitácora digital, soy demasiado aprehensivo y los traumas me pueden durar años bajo la piel. Durante todos estos años, he traído clavadas varias espinas, unas por morbo, otras por verdadero placer masoquista. Todas ellas tienen nombre de mujer y han sido parte de las entradas publicadas.

Hace dos semanas, en mi aburrimiento cuarentenal, me puse a escarbar en los recuerdos, viendo la foto de whatsapp de M1, quien supongo no sabe que la tengo guardada y, en teoría, desconoce mi número porque lo cambié años después de que dejamos de hablarnos. Y como una cosa lleva a la otra, me puse a buscar a L* en toda red social.

No era la primera vez que la buscaba con los mismos resultados: cero. Desde que andábamos ella no tenía facebook porque decía que solo era chisme y buscar una foto suya entre las fotos de sus amigas tampoco había  dado frutos porque en general no tiene amigas. Pero un rayo de luz iluminó mi camino y me dijo por dónde podría llegar a lo que estaba buscando. "Busca a sus hermanos" me dijo una voz en mi interior.

No recordaba con exactitud sus nombres, pero si había puesto sus apellidos completos iba a ser fácil reconocer sus caras... y así fue. Encontré a su hermano mediado, con perfil abierto a todo público, contactos incluidos. Solo era cuestión de revisar todos a detalle, nomás por si L había abierto su cuenta bajo un seudónimo tipo "Princesita Hermosa" o con alguna abreviación.

La búsqueda fue rápida, ahí estaba con su nombre completo pero con perfil limitado a unas cuantas fotos. En un par de ellas sale con quien fue mi jefe, que a más de 10 años de la última vez que lo vi, hoy parece la versión joven de Carlos Salinas. La última foto disponible era una foto de ella con un bebe, que supongo es el fruto de su amor.

Y ahora, aquí estoy, frente al monitor, con una sola duda en la mente: ¿Debo agregarla y ver qué sucede después? Varias noches he decidido no hacerlo, pero nunca como una decisión definitiva. Hoy me encuentro nuevamente en la misma disyuntiva.

¿Para qué la quiero agregar? No lo sé. ¿Qué espero que pase si lo hago? Así como esperar, nada. Es sólo mi morbo y aburrimiento jugando con mi mente. Probablemente si no llevara tantos días encerrado, ya hasta se me habría olvidado el tema.

Si decido hacerlo, lo reportaré por este mismo medio.


*Para los que no recuerden o sea su primera vez aquí, L es la chica que andaba conmigo y mi jefe por alla de 2008 y que hoy está casado con él.

viernes, 19 de junio de 2020

Catafixia

Anoche fue de esas noches donde me pregunto qué hubiera pasado si en lugar de quedarme con mi avalancha, le hubiera entrado a la catafixia.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Proyectado

Vuelvo aquí trás años de no hacerlo porque nuevamente mis múltiples "yo" se enfrentan. No sé por donde empezar, los pensamientos se cruzan unos con otros dentro de mi cabeza como cuando el semáforo se pone en verde para cruzar el eje central a la altura de Madero: todos contra todos y pasará el que tenga más fuerza que aquel con quien choque.

Cuando decidí casarme no tenía claras muchas cosas salvo una: no quería repetir la historia de mis padres, quienes al día de hoy mantienen su matrimonio pero en realidad son más roomies que se odian que una pareja que crió a 2 hijos y que lleva casi 40 años juntos. Su relación ha pasado por puntos tan bajos que uno no se explica porqué siguen juntos.

Hoy vivo una situación complicada porque, aunque nunca he creído que la felicidad sea un estado permanente y fácilmente alcanzable, me encuentro muy lejos de alcanzar a olerla, ya ni digamos tenerla. Desde que me casé sabía que esto no iba a ser miel sobre hojuelas, que habría sin sabores y tropiezos que me harían dudar pero creía que aquellos que se separaban tan pronto aparecía la primera adversidad era unos débiles incapaces de mantener un compromiso. Pero hoy, a poco más de 7 años de haber comenzado a salir con la que es mi esposa, poco más de 6 de vivir con ella, poco más de 5 de haberme casado y poco más de 3 se haberme convertido en padre, temo decir que estoy demasiado cerca de alcanzar aquello que nunca quise tener.

Si por mi, el que escribe en este momento, fuera, estaría agarrando mis cosas para iniciar el proceso de separación y terminar con la enfermedad antes de que se extienda. Es probable que si corto el miembro gangrenado aún exista posibilidad de salvar algo y no desangrarme en el proceso. Pero desafortunadamente ya no me debo a mi y no puedo tomar decisiones tan viscerales sin considerar el daño que le estaría haciendo al único inocente de esta historia, quien no pidió nacer pero aun así nos obstinamos en traer al mundo. Si tan sólo no hubiera cedido en mi idea de no tener hijos...

Hace unas semanas cené con un amigo, quien hace poco cumplió 10 años de casado (el sujeto se casó a sus tiernos 22). Dentro de lo mucho que platicamos por supuesto que estuvo su matrimonio y sus 2 hijos. Al sentirme identificado con lo que decía me atreví a preguntarle por qué no se ha divorciado si todo con su esposa está tan mal, a lo que me respondió que no lo hacía porque sus hijos aún son muy pequeños y no quería provocarles más daño, aunque tenía la duda de si ver a sus padres discutir por todo no los estaba dañando más. Su respuesta me recordó la de mi padre, cuando hace 18 años le hice la misma pregunta, solo que él en ese entonces me contestó que no lo entendería. Creo que hoy lo entiendo.

Juro que yo no quería esto. Juro que quise escribir otra historia y alcanzar la tranquilidad familiar pero se vuelve imposible cuando se cruza una línea muy delgada que se para la relación entre lo funcional y jodido, tras la que te comienzas a preguntar qué haces donde estás y cómo fue que llegaste a esto.

Escribo esto para dejar constancia de que hoy, 18 de marzo de 2020, es el día en que tengo claro que me voy a divorciar. Tal vez no hoy, tal vez no mañana pero va a suceder. Y así como hace unos días, mientras veíamos uno de los últimos capítulos de la 4ta temporada de Billions, donde Axelrod le comenta a Wendy el momento en el que supo que sería su compañera de negocios para toda la vida, y que mi hoy todavía esposa me preguntó si yo recordaba el momento en que decidí que iba a casarme con ella, el cual respondí con lujo de detalle, no voy a olvidar que hoy fue el día en que supe que ya no quiero estar más en esta situación.

lunes, 16 de abril de 2018

Vulnerable

Hace muchos años, justo en esa edad donde comencé con ese sentimiento de vacío que me llevó a abrir este blog, tenía la idea de que relacionarte con gente e interesarte en lo que les pasaba te volvía vulnerable ya que ahora no solo podías salir herido por algo directamente relacionado a tu persona, también lo que le sucedía a aquellos por los que te interesabas podía lastimarte. Hice varios intentos inútiles por no caer en este supuesto pero, como era de esperarse, fracasé.

Tener hijos es la máxima expresión de volverte vulnerable por algo que no te sucede directamente a ti. Es cuando tienes hijos que te das cuenta de lo peligroso que es el mundo y de como casi en todo momento puedes estar expuesto a morir sin estar consciente de ello. Verlos subir una escalera que por el tamaño que tienen mientras crecen podría parecer la hazaña más complicada y tu solo piensas en cargarlos para evitarles el peligro pero al hacerlo les estás causando otro tipo de daño que podría determinar si son unos buenos para nada o gente que obtendrá el éxito a través del esfuerzo*.

Ahora que soy padre y veo como mi hijo crece para ser un pequeño jodón e independiente, me aterra verlo caminar y tropezar, subir escaleras y resbalar, bajar por unas resbaladilla y atorarse, o el síndrome de muerte súbita (aunque mi hijo ya superó la edad en la que eso pasa) o que en cualquier momento puede salir un secuestrador y llevárselo y muchos otros escenarios que cuando no tienes hijos te parecen una nimiedad, puedo decir que nunca en la vida me había sentido tan indefenso y vulnerable ante las terribles cosas que pasan a diario en el mundo.

Y todo lo anterior solo lo puedo venir a decir aquí porque debo ser fuerte y no pasarle mis miedos a mi esposa.

*Me merezco puntos extras por utilizar el lema de mi secundaría en un post.

lunes, 22 de enero de 2018

Música para recordar

Quizás fue en la mañana en que vendados los dos descubrimos como eran las cosas...

Y escuchando la música que solía escuchar hace ya varios años fue como todo ese sentir al que llamé Janus salió de donde estaba encerrado y, como a mi casi no me gusta desenterrar cosas o rascarme las cicatrices hasta que vuelven a sangrar, aquí estoy escuchando cuanta canción de esa época me encuentro.

No cabe duda que uno no madura, ni madurará.


Me gusta(ba)s tanto, quisiera aprenderme tu nombre...

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Privilegiado

Cuando uno asiste a las celebraciones religiosas difícilmente piensa "algún día voy a estar frente al padre siendo yo el protagonista de esta celebración eucarística", solo pasa y ya. El sábado pasado fue el bautizo de mi hijo y, estando frente al padre escuchando el sermón donde me comprometí a ser guía de mi retoño en el camino del señor, me cayó el veinte de que por primera vez yo era el que estaba sentado lo más adelante posible en la iglesia.

No soy un tipo creyente, al menos no de aquello que representa una iglesia organizada como la católica, a la cual pertenezco por costumbre más que por decisión propia. Si decidí bautizar a mi hijo fue para evitar tener a sus abuelas y abuelos jodiéndome hasta el fin de nuestros días con este tema. En realidad fue para quitarme un problema más que por la intención de inscribir a B. en la lista de invitados a la cena del Señor. El resto de los sacramentos ya irán por su cuenta si es que cuando él tenga uso de razón decide continuar con su participación en la iglesia. (Si no se me olvida, algún día escribiré sobre mi postura al respecto).

Como mencioné el post anterior, B. apenas cumplió su primer año así que decidimos juntar la celebración de su bautizo con su primer cumpleaños. Para ello organizamos una "pequeña" fiesta donde nos acompañaron nuestros familiares y amigos cercanos. La celebración marchó en orden y sin mucho que resaltar pero lo que me llevó a escribir este texto fue que, al estar recogiendo todas las envolturas y cajas de juguetes de todos los regalos que B. recibió y que abrimos a lo largo de estos días y que fuimos dejando regadas en el comedor, me di cuenta de lo privilegiado que es mi hijo.

Aun antes de nacer, B. tuvo la fortuna de recibir muchos regalos en su baby shower al grado que prácticamente no le hemos comprado ropa. Ya fuera del vientre de su madre, continuó recibiendo regalos y muestras de afecto de gente que incluso no tenemos mucho contacto o que ni siquiera conocemos (desde aquí mando un saludo a las señoras amigas de mi mamá que solo he visto de lejos 1 o 2 veces en la vida). Hoy, al recoger toda esta basura y recordar cuántas bolsas o cajas de regalo había o ver todos los juguetes y ropa que están sobre los sillones no puedo más que pensar que B. efectivamente es un niño privilegiado. Me he puesto a recordar algunas de las fiestas infantiles a las que he asistido y no recuerdo haber visto una donde hubiera tanta cosa. Aunque tal vez se trate de un tema de memoria selectiva, no quita que hay niños que jamás contarán con tantas cosas como las que B. está recibiendo.

Me siento abrumado de solo pensar en la responsabilidad que tengo para hacer que mi hijo aprecie todo esto y no crea que se lo merece solo por ser él, sino que entienda que la vida le sonrie y al final termine devolviendo un poco de lo que hoy le está tocando. No se cómo le voy a hacer para que así sea pero supongo que Dios me proveerá de los medios para hacerlo.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Un año

Hoy hace un año debuté como padre. Ha sido el año qué más rápido se me ha ido en los 31 que tengo de estar respirando el tóxico aire de la CDMX.

Este año ha estado lleno de aprendizajes, desesperaciones, autoconocimiento y, aunque no lo demuestre como todos esperan, felicidad.

No quiero caer en el cliché de todo padre mentiroso, ese donde asegura que sus hijos les han traído sólo felicidad, porque ahora que tengo uno les creo todavía menos que cuando no me había reproducido. Un hijo te trae alegría pero también problemas, incluso cuando es un hijo planeado como fue el caso del mío, muchos problemas.

Noches de dormir en periodos de hora y media, peleas con tu mujer por no estar de acuerdo en ponerle suéter al niño bajo el sol a 24 grados centígrados, angustia de ver que tu presupuesto está mas que volado por lo pagos de guardería , pediatras, pañales y tus nulas ganas de cambiar hábitos que hoy ya no puedes mantener, quedarte dormido sin cenar y despertar a las 2 todavía con la ropa puesta, limpiar el batidero de papilla que no se quiso comer. Todo eso que se borra con una sonrisa de ese pequeño conjunto de tus genes y los de tu esposa cuando entras al cuarto y te ve después de 5 minutos de no verte, una eternidad para él.

Tener un hijo me ha ayudado a confirmar muchas de las cosas que solía decir antes de estar casado. La intención de este post es retomar esta bitácora para plasmar todo lo que he confirmado de aquellas frases que hoy todo el mundo me echa en cara y dejar testimonio de lo que he aprendido en este contrato social conocido como matrimonio.

Mientras lo anterior pasa no quiero dejar pasar la oportunidad de apuntar que hace 365 días, a las 21:08 horas vi la cara del que espero sea mi único heredero y creo que nunca había sentido con tanta claridad eso que llaman felicidad.

martes, 27 de junio de 2017

Noche de sacar la pala

Por alguna razón decidí que hoy era un buen día para sacar la pala y remover algunas tumbas, de esas que uno dejó de visitar hace tiempo pero que contienen esqueletos que no puedes dejar de ver. Por eso estoy aquí escribiendo en mi viejo blog mientras mi esposa y mi hijo de 7 meses duermen en la habitación contigua, porque una pequeña búsqueda dentro de mi antiguo correo me llevó a encontrar correos de M, M2, L y hasta uno con fecha de 2003 de M3... en verdad que escarbé profundo.

Leer todas esas palabras sirvió para hacer contacto con un yo que ya no soy yo, al menos ya no el 99% del tiempo. Siempre he creído que la gente no cambia, no soy la excepción. Es por eso que aunque hoy me siento muy lejano de lo que en su momento bauticé como "Janus", eso sigue ahí esperando pacientemente para salir y son noches como estas donde la puerta se abre.

No es coincidencia que haya decido sacudirle el polvo a los huesos del pasado justo ahora que mi actual vida se encuentra atravesando por una crisis, esa crisis que provoca la llegada de otro ser humano al mundo y que es tu responsabilidad mantenerlo vivo hasta que pueda valerse por si mismo, como de aquí a unos 20 años más.

Tal vez esté viniendo a postear más por acá a manera de terapia, a pesar de riesgo de despertar al viejo Janus.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Promesa de Osito Bimbo

Más de dos años sin venir a escribir a este lugar, estoy sorprendido.

Prometo volver a escribir líneas más sustanciosas pronto, principalmente porque el último cambio en mi vida me ha hecho reflexionar muchas cosas. Ya saben, nomás uno es papá y comienza a pensar sin parar... otra vez.

viernes, 31 de octubre de 2014

El japo y la pulga se van a casar...

Desde enero de este año que su servidor no se para por acá para escribir, lo que les debe dar un indicio de que lo que estoy por escribir es algo que ha logrado destapar la botella donde había guardado la necesidad de compartir mi vida y pensamientos en este lugar.

Hola, qué tal. Soy Janus y esto es el Vacío.

Deben imaginar que el tema que voy a compartir es uno de los ya muy manoseados temas que podrán encontrar en este lugar. Esto es algo más grande que yo y necesito dejarlo ir porque si no me va a orillar a hacer algo que no debo hacer.

Todo inicia alrededor de 5 años, con L. quedándose con mi en ese entonces jefe de forma definitiva colocándome como el pendejo enculado de la historia. ¿Lo recuerdan? Espero que sí y en caso de que no pueden leerse los posts de noviembre 2009 para atrás para recordar un poco. Se preguntarán si en pleno 2014 sigo teniendo atravesado un tema que en teoría concluyó en 2009, la respuesta es SI, SI LO TENGO. ¿Olvidaron que soy un clavado?

Bueno, vamos al grano. Resulta que L. y mi ahora exjefe se casan el día de mañana. ¿Cómo lo sé? Poeque ella me lo dijo. ¿Cómo es que hablé con ella? Porque por alguna razón tengo su cel y mi whatsapp lo tomó como contacto y le escribí. ¿Por qué me dijo que se casaba? No lo sé pero le dije que me invitara a lo que respondió que si le enviaba un regalo de boda me daba dos boletos.

Haré una pausa aquí ya que antes de esa propuesta yo ya había hecho mi tarea e investigado en la mesa de bodas de Liverpool si existía una boda con el nombre de L. No es que no le creyera, solo necesitaba algo más tangible que su palabra (ja). Contra todo pronóstico, encontré la citada mesa y pensé "¿debería enviarles un regalo y desearles lo mejor en su vida matiral?", ya saben, por las risas. La idea anduvo rondando mi cabeza y cuando llegó la propuesta de regalo a cambio de 2 boletos tuve más ganas de hacerlo.

Como me conozco y sé que regularmente no tomo la mejores decisiones decidí compartir la idea con alguien de confianza: Violet. Hace tiempo que ella ha dejado fluir su personalidad y tal vez estaría de acuerdo con mi idea. Tristemente no fue así y me recomendó no abrir una tumba que supuestamente ya estaba cerrada, sobretodo ahora que soy un hombre casado. "¿Casado?", se estarán preguntando ahora. Sí, desde el pasado mes de septiembre soy un hombre casado. ¿Por qué no se los compartí? Creo que fue porque eso es algo que hice estando lo más alejado de Janus, esa parte disfuncional de mi que ahora les escribe. En fin, volviendo al tema, decidí hacerle caso a Violet y enterrar la idea junto con todo lo que estuve a punto de destapar.

La idea de que mi exjefe se case con L. me divierte y me hubiera gustado poder estar ahí cuando el padre esté a punto de hacer oficial la celebración para gritar "¡Yo me opongo!" ataviado en un traje color rojo, lo que según las tradiciones indica que tuve algo que ver con uno de los contrayentes. Chaquetas mentales como esa han ido y regresado pero ha predominado la madurez y la cordura que ahora me caracterizan y finalmente decidí que solo escribiría al respecto para dejar constancia de cuánto he cambiado... pero en el fondo sigo teniendo los mismos pendejos traumas.

miércoles, 15 de enero de 2014

Prueba de amor

Siempre he dicho que lo que no fue en tu año no fue en tu daño. Si mezclamos este dicho con el de “el que busca encuentra” es natural que si andas de metiche violando la privacidad del correo de tu mujer luego no debas andar de chillón quejándote de haber encontrado cosas que hubieras preferido no saber. Esto es fácil de decir hasta que eres tu quien decide con total alevosía y ventaja empezar a revisar “solo unos cuantos correos” nomás para ver que el ex no le haya escrito y terminar chutándote todo lo que había en la cuenta, mensajes enviados incluidos.
 
No creo que nadie sea capaz de leer “Amor, qué buen chupetón me dejaste. A eso le llamo HACER EL AMOR”* sin sentir que un caballo les patea el estómago. Aunque si lo recapacitan, las mujeres, y la gente en general, son precisamente como los caballos: los compras en el estado en el que los encuentras.  Partiendo desde el hecho de que yo ya conocía la existencia del citado sujeto y de que todos tenemos un pasado (como prueba del mío tenemos este blog) no tengo razón para molestarme o sorprenderme de que ese sujeto le haya escrito esas cosas a mi mujer cuando aun no nos conocíamos por allá de 2006. Es más, para ese entonces yo seguía siendo virgen y qué iba a saber de eso a lo que él le llama “HACER EL AMOR”.
 
Los constantes mensajes de ese sujeto terminan por ahí de inicios de 2011 donde mágicamente no vuelve a haber un solo correo de él y los que siguen son solo de amistades y publicidad hasta llegar a 2012 cuando aparece su servidor, lo cual me hace pensar que ha borrado todo contacto con él posterior a estas fechas. Eso me hubiera dejado tranquilo, incómodo con lo hasta el momento leído pero tranquilo. No contaba con que se me ocurriría abrir la bandeja de enviados.
 
La caja de Pandora apenas se abría ya que en la sección de enviados encontré correos con un nombre que me sonaba familiar, casualmente el mismo nombre y apellidos de un sujeto con el que he trabajado y que también está en el pasado laboral de mi mujer sólo que yo no imaginaba que también estuvo con ella en el plano sentimental. Los correos van desde 2011 hasta abril de 2012, casualmente terminan días antes de que ella y yo nos hiciéramos novios oficialmente. En ellos me enteré de un viaje a Monterrey (él radica allá), otro a Taxco y un plan, aparentemente frustrado, de viaje a Europa. Cuando viajé a Monterrey el año pasado, conviví mucho con el citado sujeto y hasta ahora me explico por qué las preguntas sobre mi relación y cómo iba. De haber sabido que estaba sentado con otro de mis múltiples hermanitos de leche (Un saludo a L. donde quiera que esté).
 
Justo ahora que mi cabeza está trabajando y haciendo cuadres estoy entendiendo por qué mi mujer se molestaba cuando, en parte broma y en parte verdad, le decía que ese sujeto quería con ella y que era “su galán”. También me explico por qué cuando le pregunto si durante el periodo entre el ex y yo no estuvo con nadie siendo tan… como es, ella se limita a decir que tenía como “arreglárselas”.
 
Ya lo dije arriba y sigo pensando lo mismo: lo que no fue en tu año no fue en tu daño pero reto a cualquiera que tenga intenciones de escalar su relación actual a leer de principio a fin todo el contenido guardado en la cuenta de correo de su pareja. Si después de leerlo pueden mantenerse sin generar rencores, odios o problemas por lo que fue, pudo ser o pasó en la vida del otro para continuar con la vida que llevan juntos, eso será señal de que la relación podrá florecer.
 
Ahora, si me disculpan, debo salir a supurar todo este veneno que yo mismo me administré.
 
*No es una cita textual, el texto original contenía faltas de ortografía que no pude tolerar por lo que las corregí.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Tiempo

Ahora que soy un cuasiesposo responsable y dedicado a la vida marital he comprobado que el recurso más valioso con el que todo ser humano cuenta es el tiempo. Con todas las actividades derivadas del vivir fuera de la casa de mis padres, el trabajo regular, la administración de los negocios y el tiempo que debe uno dedicarle a su pareja ya no queda espacio para tener tiempo con uno mismo y eso puede volverse un verdadero problema.

Había prometido dedicarle más tiempo a escribir aquí y hace más de un mes que no podía sentarme a redactar algo con relativa calma. Por mi cabeza han pasado tantas ideas que desarrollar y todas las he tenido que dejar ir porque no he logrado encontrar un espacio de tiempo que me permita escribir esos pensamientos y convertirlos en una catarsis. Cuando uno se encuentra en esta situación es cuando aprende el verdadero valor de un día de hueva total y entiendes el por qué tantas parejas fracasan al dedicarle más tiempo a todo menos a convivir con aquella persona con la que supuestamente iban a compartir algo más que un lugar donde vivir.

lunes, 4 de noviembre de 2013

No soy una señora, aunque no tendría problema en serlo

El día de hoy escribo desde la comodidad de mi hogar en horas laborales ya que tuve que pedir un permiso a cuenta de vacaciones para poder llegar tarde debido a que hace unos momentos vino el plomero a arreglar una fuga que, por la cantidad de agua que goteaba hacía el sótano, tenía como un mes.

Como el plomero llegó 9:30 y A. se va a trabajar 6:45 para las 7 ya no podía dormir así que me salí a correr. Al regresar me preparé el desayuno, hice la cama, me di un baño y luego lavé los trastes, sólo me faltó barrer y trapear.

Con esto de los nuevos roles de genero donde la mujer sale a trabajar y gana más que el hombre, como es mi caso, estoy pensando seríamente en ser yo el amo de casa y que sea A. la que salga a ganarse el pan de cada día. Digo, si supuestamente en todos los exámenes laborales que le hicieron ahora que estuvo buscando trabajo los resultados eran que a ella le gusta mucho trabajar pues qué mejor forma de hacerla feliz que dejándola trabajar para mantenerme, ¿no? No es que yo vaya a estar de huevón, yo me haría cargo de la casa y el hijo, si es que algún día llega. De igual forma podría atender mis negocios y por fin terminar muchas de las tareas que tengo pendientes.

Tristemente es hora de que me vaya al trabajo, mi permiso está próximo a terminarse y no quiero que la jefa se vaya a poner pesada por una tontería... ya bastante tengo con los regaños merecidos que obtengo como para ganarme uno de a gratis. Mientras tanto seguiré pensando en como proponerle a A. este sistema de convivencia donde yo sería la señora de la casa y ella el sustento de la misma.

sábado, 2 de noviembre de 2013

2 de noviembre

Hace justo un año como por esta hora mi vida estaba dando otro giro dramático: mi novia estaba sufriendo un aborto espontaneo. Este suceso vendría a devolverme al camino del que apenas 2 meses atrás me había salido, cuando la prueba de embarazo confirmó que de esas vacaciones en Playa del Carmen habíamos regresado 3 en lugar de sólo 2. Ese día volvía al status de joven adulto soltero y sin hijos cuando ya me había mentalizado a ser padre a los 26.

Dicen que todos tenemos una misión en este mundo y ese niño o niña al que le aporté la mitad de los genes y que por alguna razón decidió no ver la luz del sol cumplió la que creo era su misión: unirme con la que sería su madre. ¿Por qué lo creo? Porque así fue y prefiero pensar que esa fue la señal que la vida me dio para decirme que A. es la mujer con la que debo intentar tener todo aquello que no quería y que ahora no me suena tan descabellado tener.

No olvidaré el 2 de noviembre, no por aquellos que se me adelantaron sino por ese individuo de casi 3 meses de gestación que en tan poco tiempo me cambió la vida.

domingo, 27 de octubre de 2013

Y colorín colorado...

Cada año un amigo de la preparatoria que me estima más de lo que yo a él celebra su cumpleaños con una gran fiesta en su casa. De igual forma, cada año asisto sólo para conservar el contacto y ver a uno que otro amigo de la secundaria que también son amigos del cumpleañero.

Ayer hubo una invitada especial: M. Sí, aquella M. de la que me alejé cuando me cansé de la relación de ir y venir que tenía con ella y que curiosamente conocí cuando era novia del festejado. En un par de ocasiones M. me había mandando un par de mensajes por fb, los cuales no contesté por no verle caso a tener contacto con ella. No la he borrado de esa red social porque eso hubiera sido darle importancia que ya no tiene y a ella le encanta ese tipo de atención.

Volviendo a la fiesta, llegué solo y no encontré caras conocidas para refugiarme. Por el contrario fui encontrado por M. quien, con una gran sonrisa, me saludó y me dijo que le daba mucho gusto verme. Intenté platicar con ella pero la verdad es que no tenía ningún interés en hacerlo así que ella fue quien habló. Me preguntó que si estaba enojado con ella basada en los mensajes sin respuesta que me había enviado y le dije que no, que ya no teníamos nada en común y que no me habían dado ganas de contestarle.

Me platicó qué es de su vida ahora, de "cuánto ha cambiado desde que dejamos de hablar" y, tras meditar un momento me preguntó: "¿Debo hacer el esfuerzo por acercarme a ti o no vale la pena?". Mi respuesta fue directa: "No lo vale, no me interesa.". Agachó la cabeza y prometió respetar mi decisión. Justo en ese momento comenzamos a tener una de esas discusiones sobre nuestra forma de ver la vida, de esas que al final fueron la causa del distanciamiento, pero afortunadamente llegó una amiga de la secundaria a quien le presté mi total atención y, aprovechando que M. se había ido al baño la acompañé a donde había más de nuestros conocidos.

Pasada una hora vi a M. despedirse del festejado y, sin despedirse de mi, caminar hacia la salida cerrando, al menos para mi, ese ciclo pendiente.

viernes, 25 de octubre de 2013

De hombres y granadas viejas... ¿o serán viejas granadas?

Una de las cosas que me caracteriza es la nostalgia que acostumbro sentir por tiempos pasados, aquellos momentos que se fueron y que jamás volverán. En general uno acostumbra pensar que el pasado fue mejor de lo que en realidad fue pero qué importa si ese pensamiento te lleva a una especie de "happy place" que te disocia de la realidad que fue la que originalmente te hizo pensar en el pasado.

Con tanto cambio que ha habido en mi vida últimamente me ha sido imposible mantener a raya a la nostalgia y, buscando justificarme un poco de mis actos, debo culpar a mi actual situación de lo que hice el día de ayer. ¿Recuerdan que me encontré el contacto de L. en mi whatsapp? Pues cual hombre con parkinson que lleva la mano en el seguro de una granada, ayer le quité el seguro a esa granada del pasado y decidí escribirle "nomás pa' ver qué había de nuevo". Solo quería saber si esa granada aun servía, pues.

Días antes había estado pensando en esa época cuando trabajaba en la Roma y no había un día igual al anterior, tenía un equipo de trabajo donde había problemas pero todos éramos solidarios y varias cosas más que no tengo ahora. Seguramente visto desde este punto en el tiempo ese trabajo no parece malo cuando en realidad no era el mejor pero son mis recuerdos y prefiero quedarme con lo "bonito", lo malo lo dejo para otra clase de tortura.

Volviendo a L. la mujer no ha cambiado, busca que tu le digas todo pero ella no te dice nada. De lo poco que logré sacarle es que sigue con mi exjefe y éste puso una empresa. Creo que me cuenta de él porque cree que aun me arde que al final el fue quien se quedó a su lado. La verdad es que ese tema quedó superado desde que empecé a compartir mi vida con A., pero está bien que crea que aun sabe controlarme. En este momento de mi vida, donde mi trabajo me ha vuelto a aburrir y estoy pasando un periodo de cambios e inestabilidad con A., me parece atractivo volver a saber de alguien que tuvo el poder de hacerme pedazos sin siquiera esforzarse.

Ya le quité el seguro a la granada, ahora hay que esperar a ver si todavía tiene la capacidad de explotar.

sábado, 19 de octubre de 2013

Decisión tomada


Y fue tomando cerveza a las 11 a.m. de un domingo, en un Toks lleno de familias fingiendo ser felices, que Veela y su servidor tomamos la decisión de regresar a escribir tras habernos contado cosas que seguramente no escribiremos jamás.

Dejé de escribir en el blog porque dejé de sentir la necesidad de expresar el malestar que me generaba mi vida, malestar al que le puse nombre: Janus. Entre el sujeto con el que la gente interactua y Janus casi no hay diferencias, solo los separa un filtro social que permite al primero ser socialmente funcional. En la época más prolífica de este blog llegó un momento en que no sabía cuál de los dos era quien pasaba más tiempo interactuando con los demás, lo que me llevó a muchos eventos que aquí fueron relatados y que está de más recordar.

Desde que empecé a salir con A. Janus se había mantenido a raya, calmado dentro de mi cabeza como esperando el momento en que algo detonara su salida. Y ese algo llegó con este proceso de vivir con A. ya como pareja joven sin hijos que se compró un departamento. Aquellos que hayan pasado el proceso de dejar de ser "novios que viven en casas separadas" a convertirse en "pareja que compartirá el techo" saben que las cosas nunca son como uno las piensa y que los problemas se vuelven parte del día a día, problemas que antes no tenías porque siempre estaba la opción de irte a tu casa cuando empezaban los reclamos, malos humores o qué se yo y que ahora no tienes porque duermes en la misma cama que el o la que te provocó ese malestar.

La gota que derramó el vaso fue que, durante una revisión casual de mis contactos de whatsapp, encontré que tengo el contacto de L. con todo y foto actual. Como si hubiera encontrado un tesoro, mi corazón comenzó a latir rápidamente y sin saber qué otra cosa hacer le escribí a Veela para contarle mi hallazgo. Su recomendación fue borrar el contacto inmediatamente, cosa a la que me negué porque uno nunca sabe cuándo va a necesitar ese algo que te haga quitarle el seguro a la granada.

Entrar en contacto con ese elemento de mi pasado fue lo que trajo a Janus de vuelta y desde ese entonces he vuelto a tener esos momentos de reflexión que me han hecho tomar la decisión de volver a escribir para canalizar todo aquello que Janus representa. No sé con qué frecuencia estaré pasando por este lugar pero tengan por seguro que la segunda temporada de este blog ha comenzado.


domingo, 4 de agosto de 2013

Considerando el regreso

Con todos los cambios que ha habido en mi vida estoy considerando regresar a este, su exblog depresivo de confianza, para llevar registro de esos eventos que se suscitan tan rápido que cuando me siento a reflexionar al respecto me pregunto cómo es que llegué ahí.

Mi principal duda es si debo hacerlo en este espacio tan lleno de eso que ya no soy o iniciar uno nuevo acorde a mi nueva actitud, ja. De momento me inclino a que sea aquí permitiendo que se note el contraste entre quien fui y quien soy ahora aunque temo que reabrir este baul sea reabrir la puerta a Janus y caer en lo mismo.

Pronto mi decisión al respecto.

domingo, 12 de mayo de 2013

Hace mucho, pero mucho tiempo...

Increíble que desde el 14 de enero no regresaba por acá. No sé qué me impulsó a hacerlo hoy si en realidad hace mucho que Janus no está presente en mi vida. Ha quedado atrás todo lo que alguna vez escribí aquí y que me hacía permanecer el ese ciclo miserable sin poder avanzar.

Me parece gracioso como en poco más de un año las cosas hayan cambiado tanto. No puedo encontrar una justificación para todos estos cambios que no suene ridícula. Puede ser que haya sido el amor que llegó a mi vida, que decidí dejarme de mamadas y salir a vivir mi vida o que simplemente dejé de preocuparme de más por todo y empecé a encargarme de lo que me tocaba. El punto es que mi vida está caminando a paso veloz y con muchas cosas buenas por delante, sumadas a las que ya se materializaron o están por materializarse.

El resumen de todo este tiempo que he estado alejado de este, su exblog depresivo de confianza es el siguiente:

El depa del que les platiqué en el último post resultó tener una trampa y la notaria nos dijo que mejor cancelaramos el trato. Seguimos buscando depas como última salida y en caso de no encontrar uno dejaríamos todo para el próximo año pero encontramos uno nuevo (el anterior era usado) mucho más cerca de la nueva ubicación de nuestro trabajo y que costaba 100,000 pesos más. Decidimos tomarlo pero diferimos el pago del enganche buscando juntar otro poco más de dinero. Si todo sale bien nos lo entregarán en agosto y con suerte hasta fotos compartiré en este blog.

En abril nos ascendieron a A. y a su servidor lo que implica que estaremos más holgados con los gastos del depa y demás ya que ese dinero no estaba considerado.

También en abril me separé de mi socio, con quien trabajé por 3 años. No fue el mejor de los "divorcios" y creo que hasta la amistad se terminó. Desconozco al 100% las causas del enojo de mi socio, me imagino unas y otras me han llegado por rumores, pero la verdad creo que fue lo mejor. Ahora tengo mucho trabajo que hacer si deseo continuar con el negocio. De hecho estaba realizando labores del negocio cuando me llegó la idea de revisar el blog y comenzar a escribir esto.

Hace unas semanas mi madre tomó un curso de esos para gente sin autoestima, y si me preguntan también es para gente sin cerebro. Son cursos de Coaching Coercitivo, si quieren saber más pueden googlear el término o a la empresa World Works México. Resulta que todo es un fraude donde explotan emocional y financieramente a la gente pero bueno, ese no es el punto. El punto es que mi madre tomó el módulo I muy a pesar de mi negativa para que lo hiciera, y de ahí tomó el valor para enfrentar a mi padre. Todo terminó en que por fin el señor aceptó tener otra hija y mi madre sentó las bases del acuerdo de convivencia para que ambos sigan viviendo juntos hasta que el tema económico les permita poder tomar otra decisión. Me da gusto que mi madre haya agarrado valor para hacer lo que debió hace años, ahora sólo espero no se le ocurra querer tomar el siguiente módulo del curso ese porque ahora si no permitiré que lo haga.

Creo que es todo lo más relevante que ha pasado desde la última vez que escribí aquí. Igual y en unos meses decido regresar para darle una actualizada a esta bitácora que tal vez deba recibir otro nombre porque el que tiene ya no aplica.

lunes, 14 de enero de 2013

Si la montaña no va a Mahoma

Hace más de dos meses que no pasaba por aquí, hace más de dos meses que no lo necesitaba. De hecho, en este momento sigo sin necesitarlo pero cai rendido ante la curiosidad de regresar y escribir algunas líneas.

No mucho ha pasado desde que cerré el ciclo de mi paternidad no consumada, tanto A. como yo regresamos a nuestra vida de siempre aunque creo que la experiencia nos ha hecho disfrutar más el tiempo que estamos juntos. Todo este tiempo ha sido demasiado intenso, las cosas han llegado de golpe pero hoy fuimos nosotros quienes dimos el paso para encontrarlas.

A. y su servidor decidimos comprar un departamento sólo que sin la presión de un hijo por nacer, lo cual nos da la oportunidad de hacer las cosas con más calma aunque al parecer eso no nos importa. Hoy salimos a ver departamentos por la colonia Álamos, después de confirmar que la Del Valle y Narvarte se salen de nuestro presupuesto, y encontramos un par que nos gustaron bastante y uno de ellos se ajusta a nuestro presupuesto al grado de que en un par de horas haré la llamada decisiva buscando apartar el inmueble.

Al ponerme a pensar las cosas me parecen demasiado precipitadas pero qué más da si todo lo anterior también lo fue, hay cosas en la vida a las que uno debe aventarse: La vida es demasiado corta para sacar el USB de forma segura. Creí que dar este paso me tendría más nervioso pero en creo firmemente que todo se irá dando solo, justo como ha pasado las ocasiones anteriores.

Venir a escribir esto me ayudará a mantener este pequeño secreto lejos de mis ganas de compartir información de más, no le diremos a nadie de nuestra inversión hasta no tener algo más concreto y pagado.